(Este texto está tomado de la Introducción de su libro « La Teología Indecente. Perversiones Teológicas en Sexo, Género y Política. Por Marcella Althaus-Reid»
Teología
de la liberación feminista : la caminata continúa
La
teología de la liberación feminista, surgida de un intenso compromiso con la
vida de las mujeres pobres, ha contribuido de manera muy importante a las
dislocaciones androcéntricas de la teología en todo el mundo. Sin embargo, como
teólogos de la liberación no somos inmunes al idealismo y a las visiones
románticas de la feminidad de acuerdo con las consideraciones muy discutidas
pero aun teológicamente normativas sobre el género y la sexualidad. En
Latinoamérica, el machismo crea una sólida base de supuestos y asunciones en
diferentes aspectos de la realidad por la penetración de sus creencias sexuales
reforzadas por el universo lingüístico del español y el portugués sexualmente
mediatizados. En muchas ocasiones, las teologías de liberación feminista han
dado por cierta la identidad sexual macho/hembra y las construcciones genéricas
en la teología, que no pugnan por la disrupción y la diferencia sexual a fin de
producir un cambio en el paradigma epistemológico, sino por la complementariedad.
Las identidades de género no han sido vistas como lo que son, actos de
realización de la representación de la sexualidad (Butler, 1990, p. 5). La
sexualidad es una conceptualización no natural de identidades en pugna. La
distancia entre la teología de la liberación y la teología poscolonial es de
identidad y de consciencia. La separación que existe entre una teología de la
liberación feminista y una teología indecente es de honestidad sexual. Las consecuencias
de un análisis de los constructos sexuales con lleva importantes implicaciones
en cualquier teología contextual. Básicamente desestabilizan los fundamentos
sexuales de las teorías económicas y políticas, y desvelan la ideología sexual
de la teología sistemática (incluso liberacionista). La teología se ve entonces
en su verdadera naturaleza como proyecto sexual desde su fundamento epistemológico,
basado en un concepto sexual de las relaciones dualistas y su papel
legitimadar. ¿Pueden la teología de la liberación y la de liberación feminista
liberar si ellas siguen aferradas a estas epistemologías sexualmente
hegemónicas?
