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lunes, 30 de diciembre de 2013

¿Espiritualidad o Espiritualidades? ¿Juvenil o juveniles?



Un nuevo desafio hemos asumido como pastoral juvenil, y el primer tema no es aislado, queremos que sea una pequeña carta de presentación de quienes somos, una suerte de fotografía de lo que pensamos y de lo que hacemos en torno a nuestra fe y nuestras espiritualidades: plurales, desde diferentes experiencias, razones, sentimientos, lenguajes, códigos, desde diversos corazones.

Ser joven tiene el constante conflicto de definición, marcado por los intereses de una sociedad que se maneja desde el poder adultocéntrico, cada definición tiene una condicionante. Y desde esa complejidad hemos sentido un nuevo ánimo de crear, de actuar, reconociendo que el ser joven es una “identidad” mutable, relativa, construida social y generacionalmente.

Creemos que “La juventud” no es el futuro, sino es el hoy, es el presente. Por eso mismo asumimos lo importante que es reflexionar  sobre las implicancias que tiene nuestra fe con el mundo de hoy y cuales son los cuestionamientos a construir para fortalecerla y tener vidas más libres y sociedades más justas e igualitarias.

Surge entonces, esta revista, la cual está tratando de provocar y producir reflexiones frescas, invitar al diálogo generacional para pensar qué significa ser Iglesia hoy. No es ajeno a esta intención, el ver a nuestro país sin miedo, movilizado por cambiar las reglas del juego del sistema en que vivimos.  Desde ahí, también nos paramos como generación para nuestra reflexión, en pos de construir mejores espacios de convivencia y buen vivir.

Pretende ser una revista que dialogue en torno a la “pastoral juvenil”, que contribuya a la discusión crítica y la acción alternativa para el servicio, así como a toda persona que le llegue a sus manos. Lo asumimos como un desafió nuevo y apremiante. En palabras del teólogo Andrés Torres Queiruga: “Ser joven y creyente cristiano hoy no es algo obvio, ni existe la figura ya hecha que una en síntesis real esos vectores. No la tiene nadie: ni los teólogos, ni los movimientos, ni el Papa. Sólo puede aspirar a ella una juventud que viva en su carne los problemas del mundo actual en el arte, en la filosofía, en la política, en la ciencia, en el hambre, en la ecología, en la superpoblación, en la confusión postmoderna, en el encuentro de las religiones... y que desde dentro, buscando, gozando y sufriendo con todos, logre encontrar una configuración de la fe que sea hoy significativa, orientadora y animadora”.

Está dirigida a cuantos en la Iglesia y en la Sociedad estén en un espacio de participación juvenil. Quiere ser para todas y todos ellos un lugar de análisis y reflexión crítica desde la praxis, un espacio para el intercambio de experiencias. Una revista que avance líneas creativas de síntesis pastorales para renovar, en contextos siempre nuevos, la fe en la Buena Noticia.

Nuestro papel como jóvenes es clave, se podría decir que es a esta generación a quien le corresponde la elaboración de lo distinto, de lo diferente a lo que ahora existe.

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 Editorial de la primer número de la Revista 95 Tesis. 

Puede ver la revista acá:

sábado, 9 de marzo de 2013

Declaración Encuentro Transforma Joven 2013

Los y las jóvenes de Perú, Colombia, Ecuador y Chile participantes del encuentro Transforma Joven 2013 realizado del 19 al 24 de febrero en Santa Eulalia, Lima-Perú y pertenecientes a distintas iglesias y organizaciones cristianas evangélicas, luego de compartir comunitariamente una serie de experiencias, reflexiones, diálogos y oraciones en torno a distintos temas/problemas que afectan la vida de la iglesia y la sociedad en el contexto latinoamericano, declaramos públicamente que:

Cuidado del ambiente.
En el contexto latinoamericano estamos incumpliendo nuestra responsabilidad frente a la protección, conservación y administración de los recursos naturales, al permitir con nuestra indiferencia y complicidad el daño irreversible de los ecosistemas naturales que altera y pone en riesgo la sustentabilidad de la vida; como en el caso peruano de La Oroya, el Proyecto Conga, entre otros.

Confesamos que Dios creó los cielos y la tierra, lo hizo "bueno en gran manera" y puso al ser humano como administrador y protector de los mismos; por ende rechazamos la extracción indiscriminada de los recursos naturales que pone en riesgo la vida, para sustentar el actual sistema consumista

Violencia contra la mujer.
En nuestra realidad Latinoamericana las mujeres de todas las edades viven en un sistema de violencia, sometimiento y discriminación. Este se reproduce en nuestras iglesias evangélicas por una ligera e interesada interpretación de la biblia que contradice el propósito de Dios para la humanidad.

Afirmamos que es imprescindible el respeto a la dignidad de la mujer a partir de una interpretación bíblica acorde al plan de Dios de vida plena para toda la creación y en consecuencia, anhelamos que la iglesia sea un instrumento que promueva la equidad en las relaciones humanas en el contexto latinoamericano.

Incidencia Pública:
La actual participación política e incidencia pública por parte de un amplio sector de la iglesia evangélica es indiferente a las realidades de los más desfavorecidos de nuestras sociedades latinoamericanas, en razón de que no se involucra en las causas de los pobres y marginados en las luchas reivindicativas por la justicia, cayendo en las mismas prácticas corruptas de este sistema político, faltando a la integridad y transparencia, que busca privilegios personales por sobre el bien común, siendo irresponsables con nuestro compromiso social en la formación para la efectiva participación política desde la búsqueda de la justicia.

Creemos que es necesario el empoderamiento de las y los cristianos en torno a la transformación de nuestra América Latina (principalmente nosotros las nuevas generaciones), movilizando a las iglesias evangélicas para que caminen con los que sufren, un caminar sin afanes proselitistas, sin búsqueda de privilegios personales; sino basado en el testimonio de Jesús de servicio y amor al prójimo, comprometidas con la promoción de los derechos humanos y la justicia desde una mirada integral (Miqueas 6:8).

Sexualidad:
En nuestras sociedades latinoamericanas existe resistencia al diálogo abierto respecto a la sexualidad. Así mismo esta se replica en nuestras iglesias al desvalorar el cuerpo, ignorar la integralidad del ser humano y mantener lógicas opresivas y discriminatorias hacia mujeres y hombres.

Proponemos que desde la iglesia debemos generar espacios de diálogo para la reflexión bíblica-teológica contextualizada en torno a la valoración de nuestros cuerpos y la integralidad del ser humano. Así mismo rechazamos todo tipo de prácticas opresivas en torno a la sexualidad, tales como: abuso sexual, trata de personas, discriminación por identidad de género y orientación sexual, entre otras.

Shalom/Evangelización:
Un amplio sector de las iglesias evangélicas en Latinoamérica a partir de un enfoque proselitista de misión ha distorsionado el término "evangelización" a la idea de "ganar almas" y reducirlo a la proclamación verbal, descuidando el florecimiento de una vida en abundancia para todos y todas, especialmente para aquellas personas en situación de injusticia.

Afirmamos que la comunicación del evangelio es palabra encarnada en acciones, y abarca todas las áreas de la vida. El propósito de Jesús fue formar comunidades que le sigan y asuman un compromiso en la restauración de toda la creación.

http://www.pazyesperanza.org/documentos/declaracion_encuentro_transforma_joven_2013.pdf

lunes, 21 de enero de 2013

Declaración de jóvenes cristianos sobre el denominado “Conflicto Mapuche”


Quienes firmamos somos un grupo de cristianos y cristianas, de distintas confesiones y miembros/as de diversas comunidades de fe. No buscamos, con esto, arrogarnos la voz de lo que se denomina comúnmente como “pueblo”, “mundo” o “lo” evangélico. Mucho menos de “lo” cristiano. Somos cristianos y cristianas que proponemos una lectura de nuestra realidad societal a la luz del evangelio, pero entendemos que nuestras opiniones no necesariamente representan a la totalidad de las diversas opiniones que se manifiestan en medio nuestro.


Nos hemos unido, con el propósito de alzar nuestra voz, compelidos por nuestra lectura de la fe, frente a la interpretación y práctica conducente del Estado chileno relacionado a lo que se ha llamado “el conflicto mapuche”, y que ha tenido como consecuencia el actuar represivo y militarizado de las fuerzas policiales en la zona de la Araucanía que a la lectura hegemónica de lo que ocurre  se manifiesta en los medios de comunicación de masas. Todos estos actores, no han dudado en criminalizar y demonizar tanto a los y las mapuche en tanto sujetos y sujetas, como a sus acciones de legítima demanda y protesta.

Por ello, declaramos que:

  1. Creemos necesario que toda lectura del conflicto debe realizarse en forma historizada. Regularmente, lo que se hace, es remontar la lucha del pueblo mapuche a la llegada del “hombre blanco” a estas tierras, lo que ha llevado a levantar el mito de que éste es un largo conflicto, que excede a la construcción del Estado-nación, con lo que se endosa la responsabilidad de su génesis a otro país. Pero tanto a luz de las investigaciones históricas, como de los testimonios de las comunidades mapuche, este conflicto comenzó en la segunda mitad del siglo XIX, con el proceso denominado “Pacificación de la Araucanía”, burdo eufemismo que oculta la ocupación y el despojo violento de las tierras que ha conllevado pobreza estructural, marginación y discriminación. Eso hace comprender, desde otro prisma, las acciones reivindicativas y de protesta que sectores de este pueblo han llevado a cabo a lo largo de nuestra historia contemporánea con el Estado chileno y sus políticas. Las demandas del pueblo mapuche son legítimas en su prisma histórico, político, social, económico y cultural.

  1. Creemos que el tratamiento que ha hecho el Estado de Chile, y particularmente el actual Gobierno presidido por Sebastián Piñera Echeñique, no sólo es equivocado sino completamente arbitrario y contrario al ejercicio democrático. No olvidemos que la Ley Nº 18.314, que determina las conductas terroristas y fija las penalidades para ella, fue parte de la política dictatorial chilena (promulgada en mayo de 1984) frente al movimiento social que pugnó por la recuperación de la democracia. Era una ley que buscaba criminalizar y reprimir la protesta social, además de violar el derecho a manifestación, el derecho a libertad de expresión y el derecho a reunión. En ese mismo espíritu los gobiernos de la Concertación y el actual, de la Alianza por Chile, han usado esta ley, e incluso a la aplicación de la misma, se suma a la puesta en marcha de la Ley de Seguridad Interior del Estado.

  1. Como herederos y herederas de la transición a la democracia podemos constatar, tal y como hemos visto en el pasado reciente: torturas y vejámenes a los/as detenidos/as, producción de “pruebas” incriminatorias (no olvidamos el montaje en el llamado “Caso Bombas), uso de testigos/as encubiertos/as, “doble procesamiento” en las Fiscalías civiles y militares, aplicación de penas desmedidas, allanamientos con un aparataje excesivo de fuerza que violenta la voluntad de hombres, mujeres y niños y niñas, y que incluso ha llevado a la muerte de comuneros/as y weichafes.

  1. Repudiamos el acto violento que derivó en la muerte de Werner Luchsinger y Vivianne McKay, con la misma fuerza con la que repudiamos los impunes asesinatos de Basilio Coñonao (quien muriera calcinado), Julio Huentecura, Xenón Díaz, Juan Collihuín, Matías Catrileo, Johnny Cariqueo, Jaime Mendoza, José Toro, entre otros/as. No propugnamos con esto la “lógica del empate”, porque no somos indiferentes al dolor y al sufrimiento de los/as seres queridos de las víctimas, pero sí buscamos expresar que el asesinato se ha manifestado con anterioridad, y con alevosía similar, pero sin la intervención directa de representantes del Estado de Chile, sin la participación de los/as mismos/as en sus funerales, sin la misma aplicación de la legalidad vigente y sin el mismo tratamiento de los medios de comunicación de masas. No justificamos el uso de la violencia, no creemos que debemos hacer algo para apurar el principio bíblico de la siembra y la cosecha. Sin eliminar el repudio a los actos violentos que trasuntan en daño a seres humanos, entendemos que se trata de una manifestación radical del derecho que este pueblo tiene de reclamar su reconocimiento. Se trata de una violencia reactiva frente a la sistematicidad y duración de una violencia de carácter estructural e histórica.

  1. Hacemos un llamado al Estado de Chile, a quienes componen sus Poderes y a todos los actores y actoras que estén comprometidos/as en el desarrollo de políticas públicas relacionadas al pueblo mapuche y a todas las etnias indígenas y originarias que habitan nuestro país, de manera que se sienten las bases para un diálogo honesto y auténticamente participativo, que posibilite un piso mínimo de reconocimiento  de la autonomía política y social de las comunidades indígenas y originarias de nuestro país, reconociendo el carácter multiétnico y pluricultural del mismo, y la restitución de sus tierras despojadas de manera violenta. Creemos que dicho entendimiento debe hacerse en el marco de un proceso democrático que garantice la participación de los actores sociales, evitando la falta de transparencia y el clientelismo que sólo harían pervivir las desigualdades.

  1. Finalmente, hacemos un reconocimiento a actores y actoras del cristianismo, de diversas confesiones y comunidades, que han alzado su voz y han acompañado en ésta hora histórica a quienes sufren los rigores de la violencia. Caminamos con ellos y ellas en la lectura y valoración de los textos bíblicos que nos llaman a romper con el binarismo que opone el decir del hacer. De la misma manera valoraríamos que otros actores y actoras del cristianismo, tanto autoridades eclesiásticas como laicos y laicas comprometidos/as, levanten una voz profética y pastoral frente a los errores y atrocidades de quienes violentan los cuerpos y la voluntad de los y las “pobres” de la tierra, siendo en este camino luz que alumbra y sal que sazona y preserva.

Los/as firmantes, hemos visto que parte importante de las autoridades de Estado se reconocen como cristianos y cristianas. No dudamos de su praxis religiosa ni de la buena fe en la que ésta se basa. Pero hacemos un llamado a recordar la importancia de nuestras acciones, reconocidas como “frutos” según la metáfora bíblica. Y dentro de esas acciones está nuestro deber con los/as pobres y con quienes sufren los rigores de la opresión. Recordamos las palabras del Proverbista en el Antiguo Testamento cuando decía que: “Quienes oprimen a los pobres insultan a su Creador, pero quienes los ayudan lo honran” (Proverbios 14:31). Dicha “ayuda” no la entendemos como un acto vertical, que presupone nuestra superioridad. Por el contario, propugnamos como “artesanos y artesanas de la paz”, el entendimiento y el esfuerzo mancomunado con quienes luchan por un mundo diferente, en los que la justicia, la verdad y la libertad sean una constante. Para ello, comprometemos nuestros esfuerzos a colaborar en todas las instancias que reclamen nuestra participación. Esto, porque creemos que el mensaje cristiano consiste en llevar la Buena Noticia a los pobres. [… En] proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad, y que ha llegado el tiempo del favor del Señor” (Lucas 4:18,19).

Santiago, enero de 2013.



Firmas del Comité de Iniciativa.

Luis Pino, Profesor de Historia
Daniela Aceituno, Trabajadora Social
Patricio Moya, Licenciado en Teología.
Andres Hurtado, Licenciado en Historia.
Karina Ojeda, Socióloga.
Josaphat Jarpa, Estudiante de Teología.

Firmas de adherentes a la declaración.

Sebastián Altimira Egresado de Derecho U. de Chile Iglesia NN
Jonathan Morales Altamirano Estudiante de Derecho, Universidad de Chile. Iglesia Metodista Pentecostal de Chile Revista Razón y Pensamiento Cristiano (www.rypc-org.org)
Andrés Hurtado Licenciado en Historia I.M:P
Camila Montero Salazar Socióloga
Pablo Vargas M Proyectista Mecánico Pentecostal Naciente
Javier Romero T. Estudiante de Periodismo / Comunicador Popular Bíblico Bautista tengomitribuna.com
RAÚL FRANCISCO SOTO MUÑOZ PROFESOR DE RELIGIÓN CATÓLICA IGLESIA CATÓLICA COLEGIO INSTITUTO AMÉRICA DE MAIPÚ
Jorge Omar Silva Flores Teologo Catolico
Rodrigo Díaz Raquelich Trabajador Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, El Alfarero
Camila Vergara Estudinte IELCH
Nicolas Vargas Estudiante Iglesia Evangelica luterana
jose estudiante metodista pentecostal
Indira estudiante
Patricia Navarrete Arriaza Estudiante Pedagogía en Religión
mario andrés aguirre lagos profesor historia y ciencias sociales Iglesia Presbiteriana de Chile
José María Jarry Estudiante de Pedagogía en Historia y Geografía Iglesia Católica.
Esther Baruja Estudiante de Maestría Iglesia Unida de Cristo
José Fuentes Castillo Estudiante Iglesia Bautista Eben-Ezer. La Florida
Esther Soto Marambio Estudiante Cristiana evangelica
Elisa Serrano Olivares Estudiante de Teología Comunidad Teológica Evangélica de Chile
Elisa Abigail Busto Serrano Estudiante iglesia Pentecostal Apostólica del nombre de Jesucrito
Sebastian Murillo Estudiante Catedral del Rey CEFIR
Harry Vollmer Estudiante de Historia, U. de Chile Iglesia Luterana
Patricio Valenzuela S. Ingeniero Informático
Javier Figueroa Estudiante
Elías Acevedo Estudiante teología. Seminario Teológico Bautista Iglesia Bautista Lo Prado
Carla Carrera Estudiante
Rodrigo Castillo Jofré Estudiante Iglesia Evangélica Luterana
Cristián Andrés Cepeda Oropesa Estudiante de Sociología. Asamblea de Dios ASA
German Quintana Profesor Iglesia Pacto Chile Iglesia Pacto Chile
Felipe Elgueta Traductor/Asesor Musical Iglesia Anabautista "Puerta del Rebaño"
Daniela Cheuquepan Estudiante Tecnico en Enfermeria
Cesar Lizana Ingeniero Cristiano Catolico AUC
Paulina Cabrera Interna 6° de Medicina Iglesia Luterana Martin Luther, Concepción.
Luis Cuevas Ingeniero Comercial Iglesia Evangélica Pentecostal
María Ester Garrido Cancino Docente Nuestra Sedñora de Los Parrales Militante Izquierda Cristiana de Chile
Daniela Macaya Egresada de Derecho
Patricio Vejar Laico Comunidad Ecuménica Martin Luther King
Hector Mendez Electricista

lunes, 31 de diciembre de 2012

¿Que nos espera el 2013? Jóvenes Evangélicos y Sociedad Chilena.



“Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que lleguen los días malos y vengan los años en que digas: «No encuentro en ellos placer alguno»; antes que dejen de brillar el sol y la luz, la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes después de la lluvia”. (Eclesiastés 12:1)

Ser joven e identificarse como evangélico puede ser un completo suicidio para cualquier tipo de relación social fuera de nuestras Iglesias, al parecer no hay nada más pasado de moda e iluso que decir “soy Evangélico”, basta que en los medios de comunicación hagan alusión a la Iglesia Evangélica para que empiece un mar de “Trolleos”, que somos conservadores, homofóbicos, ignorantes, dualistas, machistas y todos los “atributos” que puede tener un creyente que le exigían pagar indulgencias en la edad media. En fin, estamos lejos de ser criticados por ser buscadores y hacedores de justicia, nos critican por ser una Iglesia indolente a lo que pasa por frente de nuestras narices.

No obstante, siempre hay valiosas excepciones, muchos jóvenes que han visto en el Evangelio una propuesta de vida y de buena noticia para la humanidad, es posible creer, que se pueden generar alternativas de transformación desde y con nuestras Iglesias aunque muy duro y difícil se vea, constituir una fuerza generacional que levante propuestas de cambios tanto en nuestras Iglesias como en nuestra sociedad, con un alto valor por el testimonio de Jesús con sus iguales y la proclamación del Reino de Dios y su justicia, creo que nuestra generación tiene desafíos particulares que no debemos seguir mirando con indiferencia. Lamentablemente muchas de nuestras Iglesias encerradas en sus cuatro paredes, se encuentran respondiendo preguntas que nunca hemos hecho y evadiendo las que si estamos preguntando.  Nuestra generación, tal como fue la generación de nuestros padres, son generaciones diferentes y eso no lo logran entender.

Es en este sentido que me anime a escribir estas breves líneas, que sólo intentan provocar la atención de aquellas y aquellos que en sus corazones se sienten impulsados soñar, pensar y vivir en otras iglesias y otros mundos posibles. Cinco mociones, donde comparto algunas inquietudes personales que las he ido sociabilizando con el tiempo con amigas y amigos, compañeras y compañeros del camino, las cuales propongo considerar en nuestras agendas como jóvenes evangélicas y evangélicos en el año 2013.

I. El próximo año se conmemorará 40 años del Golpe Militar, creo importantísimo tener en consideración este espacio por tres motivos: Uno porque es un deber moral estar con quienes sufren y nuestra historia reciente esta bañada de victimas que hasta el día de hoy buscan justicia. Dos, debemos considerar que un sector importante de la Iglesias Evangélicas respaldo a un gobierno dictatorial y asesino, legitimizando con la peor producción de subjetividades de sometimiento e indolencia, en un contexto donde algunos poderes de las Iglesias buscaban un “Reconocimiento” el cual nunca llegó a realizarse y tercero, porque también hubieron evangélicas y evangélicos comprometidos con la defensa de los Derechos Humanos, generando espacios de protección pagando un alto precio por este tipo de acciones, muy poco valoradas.

II. El Movimiento Estudiantil, a logrado tornarse en un movimiento no tan sólo de marchas sino de “cambios de Chip”, la lucha que las y los estudiantes han realizado, ha logrado formar en nuestra sociedad una masa critica en torno a cuestionar el sistema socio-económico, que fomenta la competencia, el individualismo y la desigualdad social, haciendo al rico más rico y al pobre cada vez más empobrecido con las deudas. Las y los jóvenes de nuestras Iglesias no han estado al margen de este importante avance, por ende reforzar espacios de diálogos y promoviendo el ver, juzgar y actuar en nuestras prácticas como creyentes. Que lindo seria que en vez de cantar siete o diez canciones de Hillsong, se podría generar una conversación horizontal de las realidades de las y los jóvenes en sus distintos espacios donde estos se encuentran.

III. El Cuidado del Ambiente, no tan sólo la ciudadanía a contestado con fuerzas por el tema de la Educación, sino también por el cuidado del ambiente, en Chile aun gozamos de lindos lugares donde se puede respirar “aire puro” tan extraño para quienes vivimos en Santiago, pero hemos omitido en nuestros sermones hablar de lo creado como un espacio revelado por el Creador, hemos mirado con desprecio la vida que habita en lo no humano, desde el cuidado de un animal como la defensa del agua, sino es nuestra generación quien defienda el lugar donde co-existimos entonces no tan sólo nosotros moriremos, sino que lo destruiremos todo.

IV. El Dialogo Interreligioso, principalmente con las diversas comunidades indígenas que fueron avasalladas con la colonización, con un discurso religioso criminal y déspota. Hoy las luchas se dan por una reivindicación histórica de más de quinientos años de violencia y abuso de poder, considero vital un dialogo donde nuestras diversas expresiones religiosas puedan converger en relación a la justicia que se le a negado a nuestros pueblos originarios. Como también posibilitar diálogos de paz con otras expresiones religiosas que habitamos en el mismo territorio.

V. Finalmente la Violencia de Género, tema de mayor resistencia para muchas jerarquías de nuestras Iglesias que ven en el Patriarcado su posición inamovible del poder, es tiempo de parar la censura a temas que necesitan ser abordados, desde la ordenación de mujeres, la diversidad sexual, la violencia domestica, el aborto,  etc. ¿Que temor hay de abrir espacios de reflexión en torno a estas temáticas? en tanto hoy las ciencias sociales no facilitan recursos para para resolverlos mucho más preparado de lo que se podía dar generaciones anteriores. Todas las personas cual sea su identidad de género u orientación sexual en nuestras Iglesias merecen espacios de completa inclusión, igualitarios y de respeto.

Dentro de las movilizaciones por la Educación de este año, un grupo de jóvenes de Valparaíso sostenían un lienzo cuya consiga era: ¿Qué haría Cristo en mi Lugar? Es la pregunta que he intentado responder, no me imagino a Jesús lejos de estas proclamas, sino comprometido completamente con los desafíos, sociales, culturales y políticos de su generación.

¡Memoria y justicia!¡Educación gratuita y de calidad!¡No más abuso ambiental, ni animal! ¡Reivindicación de nuestros pueblos! ¡No más violencia de Género!

El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. (Juan 10:10)




Josaphat Jarpa, Chileno. Estudiante en la Facultad de Teología Evangélica de Chile (CTE) y Miembro de la Red Global de Religiones a Favor de la Niñez GNRC-Chile.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Carta de caminante a una sociedad adultocéntrica




Soy Sinaí, Ina, Juan Luis, Nele kantule, Gabriela, Erick, Matías y Antonio, vivo en las calles de Santiago, en las selvas de Honduras, en la aldea de San Pablo, en las islas de Guna Yala,  en el valle  de Caracas, por las montañas y ríos de Acosta. Vivo en los diferentes caminos que mi Latinoamérica me deja caminar.

No me categoricen por mi sexo ni mi género, llámenme Joven y soy caminante.

Camino por los veredas de mi pueblo: Mi comunidad indígena, mi calle cementada, mi pradera soleada, mi playa cálida, todas son mías, y ninguna lo es, le pertenece a mi Madre, a la Tierra, la Pacha Mama, la misma que me permite caminar, soñar y escribir.

Me detiene caminar, las leyes ya que no me preguntan pero las tengo que obedecer, me detiene caminar la subordinación de quien cree ser más que yo, me detiene que me determinen en un rol por mi cuerpo ser macho violento o ser una hembra sumisa, me detiene que me llamen como otros quieren y no como yo quiero que me llamen, Me detiene caminar los miedos y desconfianzas que tienen que por mi nombre siempre me indican que me falta algo.

martes, 24 de julio de 2012

Documental El Futuro Ejercito de Dios: Los Cachorros de la Casa Blanca

Este documental del 2006 habla de los jóvenes educados en la universidad privada Patrick Hendrick, dentro de un marco estríctamente evangélico, con el objetivo de difundir la religión en las más altas esferas del poder político.