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viernes, 10 de junio de 2016

Editorial Jóvenes Fe y Sexualidad en Revista 95 Tesis.


Los Derechos Sexuales y Reproductivos comprenden ciertos Derechos Humanos, es decir, facultades inherentes a cada ser humano por su condición de tal, relacionadas con la Sexualidad y Reproducción de las personas, y han sido incluidos en diversos documentos internacionales sobre Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas. Sin embargo, al igual que gran parte de los Derechos que integran los catálogos presentes en los Pactos Internacionales, en diversos lugares del mundo han sido sistemáticamente desconocidos y vulnerados. Limitaciones a la libertad sexual de las personas, tráfico de seres humanos para obligarlos a ejercer la prostitución, discriminación producto de la orientación sexual e identidad de género, son sólo algunos ejemplos de esta situación.

Nuestro país no ha estado exento de estos atropellos, y si bien es cierto que en las últimas décadas se han producido avances en esta materia, aún existen diversos factores políticos, jurídicos, sociales y culturales que impiden el pleno respeto en la práctica de los Derechos Sexuales y Reproductivos.

Como jóvenes cristianos, tenemos conciencia de que no podemos abstraernos del debate al respecto, y por eso el objetivo de la presente edición de la Revista 95 Tesis es contrastar diferentes visiones acerca de la vigencia, alcance y eficacia de estos derechos, relatar experiencias de vida relacionadas con ellos, y entregar material que pueda ser útil para la reflexión y discusión. Esperamos también, que dichas reflexiones impulsen la realización de acciones concretas que lleven a su consolidación y respeto efectivo en nuestras comunidades, nuestro país y el mundo.

En ningún caso, pretendemos dar una conclusión del tema en este número de la Revista, al contrario, creemos que la conversación en torno a los Derechos Sexuales y Reproductivos, debe seguirse dando tanto dentro de nuestra Pastoral de Jóvenes de la IELCH como fuera de esta.

Guiados por el mandato de amor de Jesucristo, pedimos a nuestro Señor que nos ilumine en la lectura, y nos ayude a despojarnos de los prejuicios que nos impidan abrir nuestros corazones al testimonio de nuestros hermanos. Amén.

Revista 95 Tesis

Lea los artículos de la serie: Jóvenes, Fe y Sexualidad en este link: https://revista95tesis.wordpress.com/category/jovenes-fe-y-sexualidad/

domingo, 3 de marzo de 2013

Iglesia basta de la tortura… a un año de la muerte de Daniel Zamudio.


Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido”.
Isaías 53:3-4 (RVR1960).

La madrugada del 3 de marzo del 2011, en una conocida plaza de Santiago de Chile, cuatro jóvenes masacraron a golpes a un joven de 24 años. Su nombre pasó a ser un emblema para la visibilización de una demanda que se mantenía castigada. Durante los 24 días de agonía, rondó por la web el siguiente texto:

“A Daniel Zamudio lo golpearon hasta dejarlo inconsciente. Le apagaron cigarrillos en el cuerpo. Le desfiguraron la cara. Le arrojaron varias veces una piedra: en el estómago, en el rostro y en otras partes del cuerpo. Le arrancaron parte de una oreja. Le rompieron una botella en la cabeza y le marcaron tres cruces esvásticas en la piel con pedazos de vidrio. Hicieron palanca con una de sus piernas… hasta que el hueso cedió y se rompió”.

Me llamó la atención en aquel entonces ver en muchos espacios cristianos muestras de compasión, calificando el hecho como una tragedia “inaceptable”. Tras un año me doy cuenta que esta actitud fue sólo un síndrome del efecto mediático comunicacional, y no una indignación sincera frente a la discriminación y violencia que existe hacia las personas no heterosexuales. Todo este proceso pareció ser una “Teletón Gay”, y como buena Teletón, duró hasta el cierre del espectáculo. Luego vendría la total indiferencia. Sin embargo, algunos cristianos y cristianas marcamos esta experiencia como algo irrepetible y por ende trabajamos dentro de nuestros espacios para construir comunidades que no repliquen la basura a la que nos somete este sistema. Muchos creemos que es posible que dentro de una sociedad homofóbica las Iglesias sean un espacio de alternativa inclusiva, solidaria y no propagadora de violencia. Violencia que actualmente se hace a través de discursos llenos de odio, discriminación y condena.

No tan sólo murió Daniel. Sus agresores fueron muertos antes, acabados por este sistema que te aniquila en vida y te somete a sus ideologías de muerte. Ideologías muy presentes en nuestros espacios comunes. La producción y reproducción de estos discursos lleva a una muerte sistemática que es necesario detener. No basta con una ley anti-discriminación si no cambiamos nuestra manera de pensar, alineada por completo a este sistema de violencia. Muchas velas se han prendido en Chile en memoria de quienes han sufrido por culpa de la construcción social de una moral clasista, racista y sexista, instalada con espada y sangre indígena: Claudia Moya Silva, transexual asesinada en julio del 2001; Martina Orellana, transexual golpeada y baleada en la calle en enero de este año; Mónica Briones, lesbiana pateada ferozmente por un agente de la CNI cerca de Plaza Italia en los 80. Estas son sólo algunas de las despreciadas y desechadas entre los hombres, experimentadas en quebranto y dolor; y de las cuales escondimos nuestro rostro, fueron menospreciadas, y no las estimamos.

Hace una semana conversaba con un grupo de jóvenes cristianos sobre el tema de la “homosexualidad”. La cuestión en la que se centraba el diálogo finalmente consistía en cuándo y dónde empieza el supuesto pecado de “homosexualidad”. Una extendida conversación que, tras casi una ecuación matemática, investigación perita-forense, exámenes médicos y consultas con los espíritus chocarreros, lamentablemente no sirvió para cambiar la impresión preconcebida de aquellos jóvenes, convencidos de que la práctica era condenable. Finalmente no llegamos a conclusiones consensuadas, pero me hizo pensar en cómo nuestras iglesias conviven con ideologías y teologías que no son otra cosa que discursos de tortura. Me permitió darme cuenta que muchos creyentes de convicciones honestas concordantes con el evangelio, paradójicamente pasan a ser reproductores de una práctica de exclusión, fomentada por este sistema para la mantención del poder. No se puede separar la sexualidad del poder: la sexualidad es el mayor instrumento de dominación simbólica, y es necesario acabar con la dominación.

Me sorprende que aquellos que discrepan de estas teologías e ideologías del terror, muestren pasividad frente al tema y vivan en una autocensura para mantener ciertas “comodidades”. Quienes creemos en el evangelio como una practica de justicia de Dios tenemos el compromiso de caminar con quienes sufren exclusión y por ende no podemos seguir en silencio. ¡No más! Hablar de justicia y no mencionar la opresión por la orientación sexual o identidad de género es un acto de indolencia y cobardía. No creo que sigamos hablando de la construcción de un mundo más justo si no vencemos la violencia de género y sexual, por muy hereje que esto suene hoy para algunos. En su tiempo era una herejía decir que los indígenas tenían alma, herejía decir que la mujer era igual al hombre, herejía decir que los esclavos debían ser libres y también herejía decir que los negros tenían igualdad de derechos que los blancos. También un hijo de un carpintero de Nazaret fue un hereje al proclamar buenas nuevas a los pobres en una Palestina invadida por el Imperio Romano y explotada por la religión imperante. No obstante, durante su vida buscó justicia para los oprimidos de su sociedad, enfrentando a todo poder de opresión, poder que finalmente lo llevó a la muerte.

Me resisto a creer que Dios es un macho que detesta a los homosexuales. Resisto creer que no podemos hablar de sexualidad porque ya está todo zanjado desde los textos medievales. Me resisto a conformarme con ser iglesia solo para heterosexuales. Resisto creer que en la cena del Señor nos preguntarán nuestra identidad de género u orientación sexual. Resisto creer que tenga que haber más violencia para acabar con la homofobia en nuestras iglesias. En resistencia creo en Dios habitando en toda su creación, que gime por justicia para el aquí y ahora.

#JusticiaParaDanielZamudio

viernes, 8 de junio de 2012

La Teología Indecente. Perversiones Teológicas en Sexo, Género y Política. Por Marcella Althaus-Reid


(Este texto está tomado de la Introducción de su libro « La Teología Indecente. Perversiones Teológicas en Sexo, Género y Política. Por Marcella Althaus-Reid»
Teología de la liberación feminista : la caminata continúa 

La teología de la liberación feminista, surgida de un intenso compromiso con la vida de las mujeres pobres, ha contribuido de manera muy importante a las dislocaciones androcéntricas de la teología en todo el mundo. Sin embargo, como teólogos de la liberación no somos inmunes al idealismo y a las visiones románticas de la feminidad de acuerdo con las consideraciones muy discutidas pero aun teológicamente normativas sobre el género y la sexualidad. En Latinoamérica, el machismo crea una sólida base de supuestos y asunciones en diferentes aspectos de la realidad por la penetración de sus creencias sexuales reforzadas por el universo lingüístico del español y el portugués sexualmente mediatizados. En muchas ocasiones, las teologías de liberación feminista han dado por cierta la identidad sexual macho/hembra y las construcciones genéricas en la teología, que no pugnan por la disrupción y la diferencia sexual a fin de producir un cambio en el paradigma epistemológico, sino por la complementariedad. Las identidades de género no han sido vistas como lo que son, actos de realización de la representación de la sexualidad (Butler, 1990, p. 5). La sexualidad es una conceptualización no natural de identidades en pugna. La distancia entre la teología de la liberación y la teología poscolonial es de identidad y de consciencia. La separación que existe entre una teología de la liberación feminista y una teología indecente es de honestidad sexual. Las consecuencias de un análisis de los constructos sexuales con lleva importantes implicaciones en cualquier teología contextual. Básicamente desestabilizan los fundamentos sexuales de las teorías económicas y políticas, y desvelan la ideología sexual de la teología sistemática (incluso liberacionista). La teología se ve entonces en su verdadera naturaleza como proyecto sexual desde su fundamento epistemológico, basado en un concepto sexual de las relaciones dualistas y su papel legitimadar. ¿Pueden la teología de la liberación y la de liberación feminista liberar si ellas siguen aferradas a estas epistemologías sexualmente hegemónicas?

jueves, 17 de mayo de 2012

Vigilia Candelight 2012 Santiago de Chile



«Los progresos que hemos conseguido hasta ahora son prueba de que podemos alcanzar nuestro objetivo de: cero nuevas infecciones por el VIH/SIDA, cero discriminación y cero muertes relacionadas con el SIDA», dijo el Secretario General, Ban Ki-moon, en la celebración del Día Mundial del SIDA en las Naciones Unidas el 1 de diciembre.

• Cegal Chile
• Tal Como Eres
• Pastoral Ecuménica de Acompañamiento a Personas Viviendo con VIH Y Sida

Invitan a toda persona de buena voluntad a celebrar la vida en memoria de quienes partieron a causa de VIH y SIDA. Este año el lema de la celebración interreligiosa de Candlelihgt o vigilia es “Promoviendo salud y dignidad” para quienes hoy todavía siguen esperando una solución justa y digna.


Todavía hay mucho por hacer, exigir derechos, comprometerse con los deberes y concientizar que no hay que bajar la guardia ni escatimar esfuerzos “para llegar a cero”.
Nos juntaremos el viernes 18 de mayo a las 20 horas en la Iglesia San Francisco de Alameda.


El VIH y SIDA nos afecta a tod@s.
El VIH y el Sida no discriminan, las personas sí.
Sin respeto a los derechos humanos no hay “caridad”

(adhiere Asosida)




martes, 15 de mayo de 2012

Invitación Foro: La Enfermedad está en la Mirada. ¿Por qué se siguen patologizando las sexualidades diversas?



Tal Como Eres, cristianas y cristianos por la inclusión de la Diversidad Sexual, tiene el agrado de invitarle al Foro: 
"La Enfermedad está en la Mirada. ¿Por qué se siguen patologizando las sexualidades diversas?”

En conmemoración a la despatologización de la homosexualidad.
El día Jueves 17 de mayo a las 19:30 horas.
En las dependencias del Centro Ecuménico Diego de Medellín, ubicado en Argomedo 40, Santiago Centro (Metro Santa Isabel).

El foro se enmarca dentro de nuestro mayor interés en fundamentar y fomentar una mirada cristiana inclusiva hacia el mundo LGBTI, desde el derecho humano de vivir orientaciones sexuales e identidades de género desde la diversidad.

El Foro tendrá la participación de:
1. Michel Riquelme: Coordinador OTD, Organización Transexuales por la Dignidad.
2. Ema de Ramón: Doctora en Historia, Coordinadora del Archivo Nacional Histórico, activista LGBTI
3. Loreto Fernández: Teóloga, Investigadora en el Centro Ecuménico Diego de Medellín.


Más Información: 
contactotalcomoeres@gmail.com
Telefono: 6341804
Facebook: www.facebook.com/talcomoeresx
Twitter: www.twitter.com/talcomoeresx


Se agradece compartir la invitación.

jueves, 30 de junio de 2011

¿Statu Quo, Acuerdo de Vida en Común (AVC) o Matrimonio Homosexual: Porque, para qué?


ABSTRACT

En el presente ensayo señalo el estado del momento actual sobre lo referente a materias de de regulación de derechos civiles para Homosexuales, ya sea por el Acuerdo de Vida en Común (AVC) o Matrimonio Homosexual, que actualmente se debaten en las distintas instancias del poder político y social, invitando a la reflexión sobre el orden de las preguntas para la discusión, revisado el asunto religioso como componente inevitable en el debate para finalmente proponer la aceptación del Matrimonio Homosexual en toda su dimensión desde un progreso que se iniciaría con la ley (AVC), buscando generar una aceptación a una realidad existente y respeto por la diversidad sexual.

PALABRAS CLAVES: Matrimonio, Homosexualidad, Iglesia Católica, Iglesia Evangélica, Religión, Estado Laico, Acuerdo de Vida en Común (AVC).