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lunes, 28 de noviembre de 2016

Día de Oración y Acción por la Niñez Chile 2016

El siguiente documento es un trabajo colaborativo iniciativa del Movimiento Juntos con la Niñez y la Juventud en Chile para la promoción del Día de Oración y Acción por la Niñez.
Este año en particular hemos sentido con fuerza la débil institucionalidad de nuestro país para darle protección de derechos a niñas, niños y adolescentes, la grave crisis que afecta al SENAME (Servicio Nacional de Menores), y la falta de acceso de una educación de calidad en los sectores más empobrecidos de nuestro país, son síntomas de una gran falta de responsabilidad de nuestra sociedad con la niñez.

Las diversas formas de maltrato que hoy existen tanto a nivel institucional como a nivel micro son situaciones que buscamos visibilizar en este documento como denuncia, pero una denuncia activa, desde personas y/o instituciones comprometidas en la transformación de las realidades de las niñas, niños y adolescentes desde el mensaje del evangelio y el testimonio de la fe.

Nuestra invitación a la oración no es un adorno litúrgico, sino un llamado a la acción, al despertar y al acompañamiento. La situación a nivel global nos presenta el fenómeno migratorio, refugiados en diversos países por causa de las guerras, las cuales son una de las tantas formas de violencia de los adultos hacia las niñas y niños, que nunca han escogido ser partícipes de esas batallas.

Con dolor hemos visto la cantidad de abusos sexuales cometidos, incluyendo los cometidos desde vestiduras religiosas, inescrupulosos que usan un lugar de poder para destruir las vidas de los más pequeños y pequeñas. Esa pena acompañada de la gran cantidad de víctimas de la explotación sexual infantil, víctimas para la pornografía, o que son vendidas al mejor postor en las fronteras. Con horror es una realidad que no hemos querido asumir, porque al parecer no nos toca directamente, sin clientes no hay trata, sin consumo no hay industrias.
Las nuevas formas de sociedad van produciendo diferentes síntomas que es necesario ir reconociendo, como lo son las diversas formas de hacer familia, que en una sociedad como la nuestra que existan niños, niñas sin padres, nos debería romper toda indiferencia. Las formas de adopción son burocráticas en algunos casos, y la cantidad de niños abandonados, con resguardo familiar o no son una realidad presente, que nos debiese cuestionar nuestra comodidad. Niñas y niños abandonados que buscan sobrevivir a través del robo, que su vivienda en la calle y su educación es la conversación ajena. Pareciera ser una mentira cuando hablamos de desarrollo y progreso en nuestro país, se progresa en infraestructura, pero en valores aún somos retrógrados. La calidad de vida no es solamente el uso de elementos tecnológicos, sino también una cobertura de derechos. Niñas y niños que no tienen acceso a la salud, son empobrecidos desde pequeños para el alimento de un sistema que no les interesa la vida, sino más bien su consumo.

Buscamos en este contexto que nuestras Iglesias pueden ser entes facilitadores del desarrollo y la protección de las niñas, niños y adolescentes. Un Iglesia comprometida con su realidad, misericordiosa y compasiva que al igual que Jesús tenga a los niños en el centro de su mensaje. Creemos que es posible, en Dios tenemos nuestras esperanzas.

En este documento encontrará diversos motivos de oración, además de otros aportes como poesías y una propuesta de culto para niñas y niños. Les invitamos a ocupar este documento en especial para este domingo que se celebra el Día mundial de oración y acción por la niñez, pero así también en cualquier otro espacio de reflexión sobre nuestros compromisos con las niñas y niños en nuestros contextos.





Link: http://bit.ly/DiaDeOracionPorLaNiñez2016

viernes, 10 de junio de 2016

Editorial Jóvenes Fe y Sexualidad en Revista 95 Tesis.


Los Derechos Sexuales y Reproductivos comprenden ciertos Derechos Humanos, es decir, facultades inherentes a cada ser humano por su condición de tal, relacionadas con la Sexualidad y Reproducción de las personas, y han sido incluidos en diversos documentos internacionales sobre Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas. Sin embargo, al igual que gran parte de los Derechos que integran los catálogos presentes en los Pactos Internacionales, en diversos lugares del mundo han sido sistemáticamente desconocidos y vulnerados. Limitaciones a la libertad sexual de las personas, tráfico de seres humanos para obligarlos a ejercer la prostitución, discriminación producto de la orientación sexual e identidad de género, son sólo algunos ejemplos de esta situación.

Nuestro país no ha estado exento de estos atropellos, y si bien es cierto que en las últimas décadas se han producido avances en esta materia, aún existen diversos factores políticos, jurídicos, sociales y culturales que impiden el pleno respeto en la práctica de los Derechos Sexuales y Reproductivos.

Como jóvenes cristianos, tenemos conciencia de que no podemos abstraernos del debate al respecto, y por eso el objetivo de la presente edición de la Revista 95 Tesis es contrastar diferentes visiones acerca de la vigencia, alcance y eficacia de estos derechos, relatar experiencias de vida relacionadas con ellos, y entregar material que pueda ser útil para la reflexión y discusión. Esperamos también, que dichas reflexiones impulsen la realización de acciones concretas que lleven a su consolidación y respeto efectivo en nuestras comunidades, nuestro país y el mundo.

En ningún caso, pretendemos dar una conclusión del tema en este número de la Revista, al contrario, creemos que la conversación en torno a los Derechos Sexuales y Reproductivos, debe seguirse dando tanto dentro de nuestra Pastoral de Jóvenes de la IELCH como fuera de esta.

Guiados por el mandato de amor de Jesucristo, pedimos a nuestro Señor que nos ilumine en la lectura, y nos ayude a despojarnos de los prejuicios que nos impidan abrir nuestros corazones al testimonio de nuestros hermanos. Amén.

Revista 95 Tesis

Lea los artículos de la serie: Jóvenes, Fe y Sexualidad en este link: https://revista95tesis.wordpress.com/category/jovenes-fe-y-sexualidad/

sábado, 30 de abril de 2016

Primera edición Revista Nómades



Nómades es una constante invitación al movimiento, una ruta con momentos para compartir, celebrar y recrear. En cada uno de nuestros espacios queremos mostrar distintos lugares que encanten y permitan disfrutar la vida en mayor plenitud; el objetivo de este número es una alegre travesía por rincones aún no conocidos, proyectos emergentes que evocan fuertemente la pasión, el placer y la armonía. Recorreremos ideas, sueños, desafíos y lugares mágicos. Queremos cautivar a cada uno de nuestros lectores y lectoras con una propuesta cultural de vivir una vida novedosa que sorprende y experimenta nuevos desafíos en el camino. Este será el principio de nuestra relación, pretendemos enamorarnos y viajar juntos por rutas que no tienen fecha de regreso, ni de expiración. Recorramos juntos este viaje y construyamos nuevos rumbos que nos alegren y sorprendan. Seamos Nómades. 


viernes, 25 de marzo de 2016

Meditación de Semana Santa Por Manuel Ossa



Al Dios de Jesús se lo puede pensar sólo en términos históricos, es decir, como saliendo al encuentro de la comunidad que se constituyó en torno a Jesús. Es un Dios que no puede compararse con el Dios del que comúnmente se habla. Porque cuando se habla de Dios, sea para adorarlo, sea para negarlo, se piensa en un ser inmutable y omnipotente. Y ese Dios no puede ser el de Jesús, porque al de Jesús le acontece morir en y con él.  Y la muerte es la máxima impotencia y mutación. No se lo puede reconocer como “Dios”, porque decir de Dios que se muere, es un escándalo. Y el escándalo se vuelve locura cuando se afirma, - como lo hicieron los primeros de sus seguidores y seguimos haciéndolo nosotros -,  que vive de otra manera, la suya propia a través de la muerte. Es el escándalo y la locura de la cruz de que habla Pablo.

Así de escandaloso y de loco es, pues, el Dios que nos sale también al encuentro a quienes hoy confesamos ser sus seguidores. En la semana santa de este año, los cristianos volvemos a sorprendernos de este nuestro Dios. Pablo, el esclavo de Jesús el Cristo, hablándoles a los Atenienses en el Areópago, le llamó el “dios desconocido”, que es casi lo mismo que decir el “extraño”, el que no calza con nuestro sentido común, el “des-ubicado”, porque literalmente no tiene lugar ni ubicación entre nuestras ideas consabidas sobre la divinidad. Tanto que los Atenienses le volvieron la espalda a Pablo para no los tomaran por locos si seguían escuchándole.

El Dios del que se habla en el relato de Jesús de Nazaret es el Dios que está viniendo, no uno “que está sentado”, inmutable y omnipotente.

1. El Dios de Jesús

El evangelio nos da a entender que Jesús estaba todo el tiempo vuelto hacia Dios, su Padre, y por eso mismo, vuelto hacia el prójimo, sus hermanos, los más pequeños y olvidados. Por eso anunció la llegada de un mundo distinto – el “Reino de Dios” - donde los pobres serían felices. Con ello, se puso en contradicción con las convenciones y leyes de su época – y de todas las épocas – según las cuales los ricos y los poderosos son los que tienen que dar la pauta y dictar las leyes en provecho propio. Se puso en contradicción con el Dios de los ricos. Esa contradicción lo llevó a que lo mataran en la cruz. Al “ajusticiarlo” de acuerdo con sus propias leyes y su propio “Dios”, los poderes del mundo quisieron suprimir y matar al Dios cuyo reinado Jesús anunciaba.

El Dios de Jesús – desconocido y sin ubicación en este mundo de los ricos – aceptó morir con Jesús con la muerte de los condenados de esta tierra: los empobrecidos y aplastados. Abandonado (Mc 15, 34) del mismo Dios cuya venida él anhelaba insistentemente, “se hizo maldición” (Gal 3,13). El Dios de Jesús incorporó así la muerte y el abandono humano a su mismo ser histórico, ése que está viniendo y está llegando, en su Reino. Al incorporar en sí la muerte de los empobrecidos, aplastados y condenados, les devolvió a éstos la dignidad que les es propia y les reveló que su lucha contra los poderes opresores es una resurrección con la que él los aprueba, como aprobó a  su hijo Jesús resucitándolo. Le hace vivir ahora como resucitado en su “cuerpo espiritual” (1 Cor 15,44), en medio de nosotros y en nosotros, mediante su Espíritu de vida, dándole así nueva vigencia histórica – en nosotros y por nosotros - a su resistencia al mal, hasta que venga a nosotros su Reino.  

2. Una teología de la cruz

Al “resucitar” a un condenado, constituyéndolo como su hijo y nuestro Señor, el Dios Padre aprobaba los hechos y palabras de este condenado, y se  ponía del lado de los excluidos y condenados de la tierra. El “poder” cambiaba así de mano y de carácter en la visión de la comunidad de creyentes, porque cambiaba la idea que el hombre se hacía de Dios. Si Dios se identifica con el condenado, es porque se distancia radicalmente del poder que lo condenaba:
“ha escogido Dios lo débil del mundo para confundir lo fuerte, lo plebeyo y despreciable del mundo ha escogido Dios, lo que no es para reducir a la nada lo que es”  (1 Cor 2, 27b-28). 

En adelante, para los seguidores de Jesús, Dios no era ni podía seguir siendo el que confirmara o legitimara el poder, la gloria ni el saber de los jefes de ningún pueblo. El Dios de Jesús, al constituirlo como Señor en su cruz, reconocía como suyos los rasgos y gestos de ese hombre que solidarizara sin condiciones con los excluidos y abandonados. En adelante, el no-poder o la debilidad del pobre con el que Jesús se ha identificado hasta la cruz será el lugar de privilegio donde se encuentra a Dios. Si primero no se le reconoce en los excluidos, tampoco se lo va a encontrar en el templo. (Pablo habla de esta inversión de la razón, del poder y de la gloria producida por la cruz en 1 Cor 1, 17-18; 20b-25).

3. Consecuencias en el espacio público

La teología de la cruz no es una teología política que legitime ningún ejercicio de poder social o económico determinado, ni inspire o sirva de programa a un gobierno, ni promueva la toma del poder por parte de ningún grupo social. Pero es el criterio que permite calificar de justo o injusto el poder social, económico o político de cualquier grupo. Desde este punto de vista, la teología de la cruz tiene necesaria e imperativamente una dimensión política, pues la denuncia o la crítica de la injusticia y de la inequidad es parte de la proclamación de la buena nueva de que a Dios se le encuentra en el reconocimiento, el respeto y el amor de los otros, partiendo por los excluidos. “Lo que hicisteis con uno de esos pequeños, conmigo lo hicisteis”, pues yo fui y soy uno de ellos.

A esta función crítica debe agregarse el empeño por buscar el modo de convivencia que más pueda acercarse a un modelo orgánico y participativo de sociedad, pero sin imponerlo bajo ningún concepto religioso.

De todas maneras, la forma de organización y de presencia pública de la comunidad de seguidores de Jesús tendría que emular su anonadamiento (kénosis) y no la mal entendida realeza de Cristo (“mi reino no es de este mundo”), pues la “gloria” del resucitado es la inversa de las glorias y ceremonias de las dinastías que, sin embargo, han sido copiadas históricamente por las iglesias, tanto en sus jerarquías, palacios y pactos con el poder político, como en su arquitectura, liturgia e iconografía. Por esto, cualquier tipo de alianza con los poderes políticos de turno y cualquier tentativa por obtener privilegios sociales para una comunidad de iglesia es contraria a una consecuente teología de la cruz.

4. Hacia una espiritualidad de la cruz

Hay espiritualidades de la cruz que exaltan sin crítica las imágenes de “víctima”, “sacrificio” y “sangre”, se apoyan en dudosas interpretaciones bíblicas, ignorando los contextos culturales e históricos que han dado origen a estas imágenes. Sobre tales teorías religiosas recae hoy la sospecha de favorecer tendencias sádicas o masoquistas. Hay también otras doctrinas que presentan la cruz como antídoto, calmante o consuelo en los padecimientos, dolores o enfermedades que a todos los humanos nos aquejan por nuestra mera condición de seres biológicamente limitados y destinados a la muerte.

De ninguna de las teorías o doctrinas recién nombradas habla Jesús cuando advierte a quien quiera seguirlo que deberá hacerse cargo de su propia cruz. La cruz de los seguidores de Jesús es la que los poderes dominantes erigen contra ellos, a veces con violencia, para liquidar una fidelidad que les molesta en sus intereses. Fue la cruz de Oscar Romero por defender a los pobres de El Salvador; la de Martin Luther King, por su fidelidad sin compromisos con sus hermanos y hermanas de color en tiempos de segregación racial. También fue la de Gandhi, a la manera hindú de seguir a Jesús. Pero, si ellos están entre los más visibles y conocidos, no son los únicos. Podríamos mencionar con sus nombres a cristianos a quienes se les aparta de la docencia y a curas a los que se les denuncia entre nosotros por distanciarse de “doctrinas” eclesiásticas oficiales excluyentes, de las que ni siquiera se admite que puedan ser discutibles.

No se requiere actuar como héroe para ser seguidor de Jesús. La mentalidad dominante tiende a imponernos a todos la ley del mayor provecho personal, caiga quien caiga. Resistirse a esta mentalidad para amar de veras al prójimo es ya activar una espiritualidad del seguimiento de Jesús y acoger la propia cruz. Es arriesgar ventajas personales para comprometerse consecuentemente por la justicia y la equidad, empeñándose en construir con otros una sociedad más humana y que tome en consideración la calidad de sujetos con derecho a labrarse su propio destino de los débiles y excluidos – que lo son sólo porque se les ha privado de esa su dignidad propia. La cruz de Cristo, el Señor, es la protesta divina contra esa privación.

Con Jesús ante los ojos y en el alma, la cruz de sus seguidores no aparece como la acción desalentada e inútil de un Sísifo. Al contrario, se nos alienta a que no desfallezcamos faltos de ánimo, porque tenemos “puestos los ojos en Jesús, el que inicia y consuma la fe, y soportó la cruz sin miedo a la ignominia” (Hebreos, 12,2 y 3). Ese aliento es el de su espíritu, el que fue derramado en Pentecostés. No estamos solos en esta obra que es la de un amor “que mueve al sol y las demás estrellas” (Dante), y pugna por reunirnos a todos como hermanos y hermanas, algún día... Así lo esperó Jesús.


Manuel Ossa
30 de marzo 2015
Articulo publicado en la Revista Pastoral Popular. 

Programa Radial Sin Pera y con Gloria: Debate sobre Contingencia Política

En este post quisiera presentarles un producto desde un espacio en el cual vengo participando hace 5 años, y es la Escuela de Jóvenes de Corporación Sur. La Escuela es un proyecto formativo que propone entregar un cuerpo de conocimientos y habilidades, desde enfoques de equidad de género y perspectiva generacional, intercultural y territorial. El objetivo es que promuevan, a nivel individual y colectivo, acciones que involucren la participación de organizaciones, redes y territorios donde ejercen incidencia.



  Como parte del Ciclo avanzado de la Escuela, el día sábado 19 de marzo, trabajamos en el taller “Nociones básicas para la generación de contenido radial” facilitado por Natalia Canto. El objetivo del taller era transferir los conocimientos necesarios para que lxs participantes puedan diseñar, grabar y editar audios.


 En el desarrollo de la actividad del taller, trabajamos en un pequeño programa radial, a través de una metodología de debate intentamos plasmar algunas ideas con mis compañeros de grupo sobre contingencia política, abordando más específicamente el proceso de las elecciones municipales. Acá les comparto el audio del programa “Sin Pera y con Gloria” del cual participe como moderador junto a Bruno Salas (Gestor Cultural), Gonzalo Montecinos (Activista LGTBI) y Carlos Soto (Dirigente Estudiantil).




















Acá el Audio: 

 


También les comparto otros dos interesantes programas también creación de nuestro taller, el primero aborda el tema del aborto desde la metodología del radio teatro con el nombre de "Si quieres mistrol dale".

Audio:

 

El tercer grupo abordo la temática de las organizaciones sociales, con datos y experiencias interesantes para quienes nos movemos en estos espacios, el nombre del programa fue: "Conversando en Tremonhue"

Audio:



Finalmente les invito a escuchar el programa: Canto a las Mujeres, programa que conduce Natalia quien fue nuestra facilitadora.



 Canto a las mujeres surge desde el barrio, ese espacio donde convivimos y nos relacionamos. Busca a través de los sonidos construir un lugar en común para las voces de niñas, mujeres y ancianas. un espacio de reflexión, conversación, aprendizaje y reconocimiento de los significados que tiene, ocupar el territorio desde un cuerpo de mujer.



viernes, 27 de noviembre de 2015

Documentos sobre el Cambio Climático a propósito de la COP21


Este post registra diferentes declaraciones, manifiestos y documentos en torno al tema del Cambio Climático, a propósito de la cumbre de las Naciones Unidad COP21, si desea colaborar puedes registrar la información en el formulario al final de esta página, el cual quedará de libre acceso y difusión.


Documentos de Iglesias sobre el tema del Cambio Climático y Justicia Ambiental a propósito de la COP21 París, 2015.


Globales:


Declaración de Líderes Religiosos y Espirituales sobre la COP21 Declaración sobre la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP21 en París en Diciembre de 2015 https://www.oikoumene.org/es/resources/documents/programmes/diaconia/climate-change/statement-from-religious-leaders-for-the-upcoming-cop21

Documentos del Consejo Mundial de Iglesias relacionados con el cambio climático:  https://www.oikoumene.org/es/resources/documents/programmes/diaconia/climate-change/climate-change

Recursos Recopilados por el Consejo Mundial de Iglesias:
https://www.oikoumene.org/es/nuestra-labor/el-cuidado-de-la-creacion-y-la-justicia-climatica/tiempo-para-la-creacion

Declaración sobre ecojusticia y deuda ecológica – Consejo Mundial de Iglesias.
https://docs.google.com/document/d/1LoeqXgxPcqV7YRdbhjM2p69rbAsN9WnNp8YPp-hqzZE/edit?hl=en_US

Declaración ecuménica sobre el agua como derecho humano y bien público.
 https://docs.google.com/document/d/1WZQkMky71eVX6hBpVoAsc85V3PPe2FStzedFf5ga2EY/edit?hl=en_US

Declaración de la Conferencia Mundial de los Pueblos Sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida
12 de Octubre 2015
http://alc-noticias.net/es/2015/10/14/declaracion-de-la-conferencia-mundial-de-los-pueblos-sobre-cambio-climatico-y-defensa-de-la-vida/

La crisis del agua en Palestina Declaración de la Red Ecuménica del Agua. Jerusalén, junio de 2014 https://www.oikoumene.org/es/resources/documents/programmes/justice-diakonia-and-responsibility-for-creation/climate-change-water/ewn-jerusalem-statement

Declaración sobre el camino de la paz justa Aprobada por la X Asamblea del CMI.
https://www.oikoumene.org/es/resources/documents/assembly/2013-busan/adopted-documents-statements/the-way-of-just-peace

La Confesión de Accra El Pacto por la Justicia en la Economía y en la Tierra
http://d3n8a8pro7vhmx.cloudfront.net/unitedchurchofchrist/legacy_url/1775/confesion-de-accra.pdf?1418425284 

Carta Encíclica LAUDATO SI' del Santo Padre Francisco sobre el cuidado de la casa común:


Regionales (América Latina y el Caribe)


“Perspectivas bíblico- teológica de la crisis climática y desafíos para las iglesias en ALC que contiene un estudio bíblico-teológico y propuestas de acción para el cuidado de la creación y la incidencia por la justicia climática.
http://issuu.com/180866mm/docs/guia_de_estudios_biblicos_copia._ve

DECLARACION FINAL DEL II ENCUENTRO LATINOAMERICANO SOBRE IGLESIAS Y MINERIA Brasilia, 5 de Diciembre de 2014.
http://ctedechile.cl/home/wp-content/uploads/2014/12/DECLARACION-FINAL-DEL-II-ENCUENTRO-LATINOAMERICANO-BRASIL-NOV2014.pdf

Declaración del seminario sobre ecología: ambientes, economías y pueblos en América Latina y el Caribe

Declaración del Consejo de Iglesias Cristianas sobre la integridad de la Creación
Consejo de Iglesias Cristianas del Uruguay (C.I.C.U.)
22 Octubre 2015


 Nacionales:


Declaración Pública sobre Pascua Lama
 OCTUBRE 4, 2013
http://ctedechile.cl/home/?p=1111

Comunicado a la opinión pública
Movimiento Socioambiental Valle del Huasco
25 de noviembre del 2012
http://ctedechile.cl/home/?p=903

Carta Pastoral de la Iglesia Evangélica Presbiteriana en Chile
 Taltal, 22 de enero de 2014.
http://ctedechile.cl/home/?p=1777

DECLARACION DEL VII SINODO DE LA IELCH
Osorno, 17 de marzo de 2013
http://ielch.cl/v2/?p=719

Cuidar los dones de la creación. Declaración del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile.
https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=explorer&chrome=true&srcid=0Bw9jzTEO8IscNGVhOTE0MGEtZTUxMy00YmU3LWE0M2EtZDAxZjk1ZWI5NGU3&hl=en_US

Danos hoy el agua de cada día. Carta Pastoral Luis Infanti.
https://docs.google.com/viewer?a=v&pid=explorer&chrome=true&srcid=0Bw9jzTEO8IscOTdiMzM2M2YtZTc5ZS00N2E2L

Llamado de la Coalición Ecuménica por el Cuidado de la Creación en Chile por la defensa del Agua y de la vida en Copenhague:
https://docs.google.com/document/d/15RQek3KQxIf9m-ik9IN5RCiDDB7GbRlXg7nVsafSL1I/edit?hl=en_US

Declaración sobre dichos de Felipe Berríos:
https://docs.google.com/document/d/1-4rLFiyW2gcqG_HPig0gZWKplKfQQkKPuB-WTDsel5Q/edit?hl=en_US

Carta abierta al padre Felipe Berríos:
 https://docs.google.com/document/d/1CcjMg3pHeAWdqDX7TxqrrNDlWoh9ue85AxP4fcKnDdo/edit?hl=en_US

Carta de apoyo a comunidad de Aysen:
 https://docs.google.com/document/d/1ZMgO_LJtqjl3N5imRcp6AUDIrxVsjYX9REUoK_ijhes/edit?hl=en_US


Recursos:


Material sobre Eco-Justicia recopilado Por Patrick Bornhardt
http://protestayfe.blogspot.cl/2015/10/material-sobre-eco-justicia.html
La Creación No se vende: http://protestayfe.blogspot.cl/2015/10/creacion-no-se-vende.html?m=1

Encuesta mundial sobre ecoteología, Justicia climática y seguridad alimentaria
En la educación teológica y el desarrollo del liderazgo cristiano
 http://www.globethics.net/web/gtl/ecotheology

JUSTICIA ECOLÓGICA Y PREOCUPACIÓN POR LA CREACIÓN
http://wcrc.ch/es/justicia/justicia-ecologica-y-preocupacion-por-la-creacion

Guía de la pastoral juvenil de la Federación Luterana Mundial sobre Eco-Justicia: http://lwfyouth.org/wp-content/uploads/2012/05/LWF_Guidebook_2012-ES-WEB.pdf.

Número 21, Toda la Creación gime, Revista de Interpretación Bíblica Latinoamericana RIBLA:
https://www.dropbox.com/sh/mwnyb56ujdkm878/AAAa3cgo8NcpGfErgOVgu9vma/ribla_21_-_toda_la_creacion_gime.pdf?dl=0

Webinar Eco-Teológico. Nuestra Voces de Fe: una mirada eco-teológica a la Cumbre Climática COP21:
https://greenfaith.webex.com/mw3000/mywebex/nbrDownload.do?siteurl=greenfaith

Taller: Frente a la Crisis Climática: ¿Cuál es el poder de las iglesias? Facilitado por Arianne van Andel del Centro Ecuménico Diego de Medellín
https://www.dropbox.com/sh/9vhgqsfmcosl30z/AABVWmwaChzW0Bu0jmutd0_Ba?dl=0

Cuarta sesión, sobre Medioambiente y Modelos de Desarrollo de la Escuela Oscar Romero:
https://www.dropbox.com/sh/3e304pqjb9l7s9s/AAAsOw1LaYWVBCYl8YuHpc-Ja?dl=0

Grupo de Trabajo "Diálogo Interreligioso para salvar a la Madre Tierra" de la Conferencia Mundial de los Pueblos Sobre Cambio Climático y Defensa de la Vida.- Bolivia:
https://www.dropbox.com/sh/k7au43n7w341jxa/AAB0wFwSt9dpLJ8sdPkGi07La?dl=0




  

martes, 24 de noviembre de 2015

Las Iglesias están en deuda con las Mujeres


En la tradicional Marcha por el día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer, que se realiza cada 25 de noviembre en memoria de las hermanas Mirabal, asesinadas el año 1960, por orden del entonces dictador de la Republicana Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo, me encontré con un grupo de manifestantes que sostenían un lienzo que tenía la siguiente frase: “Esta Democracia está deuda con las Mujeres”, esto me llevo pensar sobre las diferentes deudas que hoy la sociedad tiene con las mujeres, en especial la religión, y desde mi identidad evangélica, reconocer al fundamentalismo evangélico como un soporte para la desigualdad y exclusión de la mujer en las Iglesias y en la sociedad.

En el año 1910 nace en Estados Unidos un movimiento evangélico que busca contestar el pensamiento moderno y rechaza la interpretación bíblica con el uso de los métodos científicos, históricos y críticos, (a la naciente teología liberal de europea). Esta respuesta se generó a través de la publicación de una revista llamada: “Los Fundamentos” en la cual difundían el nuevo orden doctrinal donde ellos suponían debiera ser el “fundamento” del cristianismo, por lo que habría lugar tampoco a negar dicha autoridad consensuada en tierras norteamericanas, como el nacimiento virginal de Cristo, la resurrección corporal, la inspiración literal de cada palabra de la escritura y su infalibilidad verbal. Este movimiento creció enormemente en Estados Unidos, y logro consolidar un pensamiento evangélico más uniformado el cual se expandió principalmente en el sur de los Estados Unidos, desde donde provenían mayormente los agentes misioneros que llegarían a América Latina. El fundamentalismo evangélico no necesariamente tiene que ser leído de igual manera con la definición de “fundamentalismo" que se dan como por ejemplo a movimientos extremistas islámicos u otras religioes, ya que el fundamentalismo evangélico es una auto-definición de un movimiento reivindicativo dentro del sector protestante, que finalmente logra posicionar su lectura teológica como la "oficial". 

En Chile este movimiento logra una sintonía ideológica con los sectores católicos conservadores como el OPUS DEI, en temas de la moral sexual y la familia. Si bien el fundamentalismo evangélico es un fenómeno migratorio proveniente de los Estados Unidos, su influencia debido a la gran cantidad de recursos que movilizan y los medios de comunicación que controlan, han logrado posicionar su teología como una suerte de "teología evangélica oficial", o bien han logrado construir otras lecturas en donde el fundamentalismo evangélico se mantiene en su rango de “oficialidad”. Esta relación de poder, entre el catolicismo y lo evangélico, tiene una misma matriz, lo colonial, así lo “católico-español”, en su identidad de patronaje de fundo, y lo colonial “evangélico-estadounidense”, como la de un “emprendedor individualista”, ha ido construyendo una identidad “evangélica” alineada con el sistema actual, que le obliga a resguardar una misma tradición patriarcal.  

Este movimiento y su teología se presenta de manera consciente o inconsciente en gran cantidad de Iglesias evangélicas, el cual tiene algunas características concretas en torno a la relación con las mujeres:

1. El deseo de imponer control sobre las mujeres negando espacios de liderazgo, como la ordenación pastoral, normando su vestimenta y privándolas del espacio público dedicándolas a lo domestico y en algunos casos negándoles lugares de exclusividad masculina como el púlpito.

2. La restricción de la sexualidad, la hostilidad y miedo de las mujeres, en donde lo sexual es lo “malo” relacionado con lo pecaminoso y por lo tanto ofensivo transformándose en un mecanismo más de opresión, negando la posibilidad de romper paradigmas binarios de dominación.

3. La inferioridad de la mujer ante el hombre, el hombre como más inteligente, más racional, activo, agresivo. La mujer, inferior, intuitiva, emocional, pasiva, naturalmente dependiente. Roles que difunden en sus libros, revistas y conferencias, rechazando ideas como la igualdad de mujeres y hombres con capacidades semejantes.

4. El rechazo los derechos reproductivos de las mujeres, quienes no pueden limitar el acceso sexual del marido ya que el cuerpo de la esposa es propiedad del marido y el marido puede usarla en cualquier manera que quiere. A la mujer se le niega el uso de anticonceptivos para limitar el número de hijos, ni tampoco puede abortar un feto que no quiere o no puede soportar.

En Chile es presente la violencia hacia las mujeres de diferentes maneras, según la Red contra la Violencia hacia la Mujera la fecha de este año (2015) ya son 51 femicidios ocurridos. En el mundo la educación que es la que propicia el desarrollo, no es un acceso garantizado para muchas niñas en algunas partes del mundo, -en comparación de los niños- ante esa dramática realidad, el Concilio Mundial de Iglesias, lanzó una campaña de 16 días de activismo contra la violencia de género, en donde pone especial énfasis al acceso y la seguridad en la educación para las niñas. Otras expresiones de violencia a nivel global son el analfabetismo de las mujeres, la pobreza femenina, la pobreza de niños y niñas dependientes de una madre soltera, las mujeres víctimas de ataques de ácido, por nombrar algunos ejemplos de cómo un sistema patriarcal avanza, violenta, discrimina, segrega y mata, y las Iglesias en vez de frenar esa violencia con todas sus fuerzas se vuelven súbditas, ¿Acaso seguir Jesús no tiene que ver con dar testimonio de su amor y vencer todo acto de muerte? 

Es necesario reconocer la labor de muchas mujeres, muchas de ellas también feministas quienes han ido construyendo caminos que nos permite seguir juntos de manera igualitaria, algunas de ellas en el campo teológico, en el cual han visibilizado rutas para una fe consecuente al testimonio de Jesús, quien en su mensaje estuvo contra toda estructura de dominación. Lamentablemente en nuestros contextos han sido censuradas por las mismas Iglesias quienes han etiquetado al feminismo como algo mundano, anti-natural, una suerte de la introducción de caos y desorden en la sociedad, de degeneración, irresponsabilidad en la familia y una búsqueda de placer sexual. Mucho se habla del feminismo, más poco se ha estudiado. El feminismo no es una propuesta de poder de mujeres sobre los hombres, al contrario promueve un proyecto en donde el género no signifique un lugar de dominación, esa propuesta es totalmente consecuente con el evangelio, hombres y mujeres debemos trabajar juntos en nuestras comunidades y en la sociedad, para una vida plena, igualitaria y libre, por lo mismo es necesario promover en las Iglesias que los hombres superemos nuestros sexismos, abandonemos el machismo y abuso de las mujeres y respetemos a las mujeres como seres humanos con plena dignidad y sigamos caminado juntos. La des-patriarcalización de nuestros imaginarios no es tan sólo un ejercicio de los hombres, también las mujeres son víctimas y a la vez reproductoras de un sistema que castiga principalmente a las que son pobres, o indígenas, lesbianas, trans, migrantes, niñas, de la tercera edad, o con alguna discapacidad.

Ser seguidor de Jesús no es ser promotor de un sistema de muerte que aniquila, oprime y fomenta la violencia, todas y todos en cuanto compartimos este camino debiéramos impulsar lo mismo que Jesús con sus iguales, leer el evangelio desde los ojos de las mujeres, dando buenas noticias de paz al que sufre, es un llamado que nos hace el grito de nuestro siglo, rostros concretos. Seguimos en deuda como evangélicos, pero mantenemos la esperanza para que sea cada vez menos.

*Artículo Original escrito el año 2012, publicado en la Revista Reflexión y Liberación.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Manifiesto de Cristianos: Religión y violencia en París


Religión y violencia en París

Manifiesto de los grupos: Cristianos Progresistas, la Red de Estudiantes de Teología de Chile, Grupo Hermenéutica Bíblica Severino Croatto y Camino de Oz sobre los hechos ocurridos el 13 de Noviembre del 2015 en la ciudad de París, Francia.

A la opinión pública:

Ante el intento de líderes espirituales de atenuar el trasfondo religioso de los atentados en París la noche del viernes 13 de noviembre de 2015, los cristianos aquí firmantes confesamos y declaramos:

• La religión, sin duda, se puede transformar en un peligro civilizatorio que genera odio, discriminación y violencia. Lo anterior fue uno de los principales puntos del recientemente fallecido antropólogo y teólogo francés René Girard.

• No podemos decirnos cristianos (progresistas o de la índole que sea) sin emitir un necesario perdón a la humanidad porque, pese a los esfuerzos de paz que judaísmo, cristianismo e Islam están realizando, aún no hemos acabado con los actos de violencia.

• No negamos, por tanto, que la religión sí tiene que ver en estos atentados. Sin olvidar tampoco que existen intereses económicos, territoriales, políticos y de mercado que también deben señalarse (de los cuales la religión es y siempre ha sido funcional a dichos intereses)

• Es necesario un replanteamiento del cristianismo (pero extendemos la observación a judaísmo e Islam) para alejarse de nichos fundamentalistas.

• Es imprescindible una postura flexible y abierta al mundo en diálogo y retroalimentación sobre nuestras creencias. El mundo debe ayudarnos a vivir nuestra fe de un modo más hospitalario.

• Manifestamos nuestro profundo rechazo a toda forma de violencia y en particular a la que se derive de intereses religiosos y queremos ser agentes de transformación para contribuir a que tales manifestaciones no vuelvan a ocurrir en el futuro.

Firman:

Isabel de la Rosa Aburto
Arturo Contreras
Leonardo Franco
Gustavo Valdivieso
Raúl Méndez
Cristianos Progresistas
(Cristianismo Desfundado)

Ricardo Meza Ibacache
Marco Meza-Flores
Camino de Oz

Dayan Castillo Silva
Josaphat Jarpa Ramírez
Red de Estudiantes de Teología de Chile

Leonardo Goyret
Cristina Conti
Gusmar Sosa
Laura Abate
Hermenéutica Bíblica Severino Croatto

domingo, 15 de noviembre de 2015

¿Se justifica una iglesia luterana en el Chile de hoy? ¿Tiene ella algo que aportarle a la sociedad chilena?

En la reunión constituyente del Observatorio Iglesia y Sociedad. Gentileza de Esteban Oyarzún

































Hoy 15 de Noviembre, Manuel Ossa cumple 84 años, quien ha sido mi profesor, amigo y compañero, comparto este artículo de su autoría de absoluta vigencia para la reflexión teológica luterana en Chile, y América Latina. 

Noviembre, 1997[1]

 1. Competencia versus gratuidad.

Comencemos a responder examinando la primera intuición de Lutero. Él se había hecho monje para abrirse paso hacia Dios a través de una rigurosa disciplina. Su espiritualidad se asentaba en la convicción de que la voluntad y el empeño del ser humano son factores decisivos para la salvación. Quien practicaba la virtud y se ejercitaba en ayunos, vigilias y penitencias, acumulaba méritos, es decir, se hacía merecedor de la salvación; de alguna manera la salvación era obra suya propia, es decir, resultado de su actuar.

El Dios de esta espiritualidad medieval era un calco de la imagen del príncipe o rey, quien premiaba los méritos y la virtud de sus valientes. Era un Dios que necesariamente establecía jerarquías entre sus fieles, revistiendo a unos de más gloria que a otros, o entregándoles premios mayores. Así se reproducía en el ámbito religioso la sociedad de castas, donde el valor de las personas dependía también del lugar que ocupaban en la pirámide social. Como junto con los nobles, también los comerciantes llegaban a ocupar puestos altos en esa sociedad del mercantilismo, el valor de las personas se medía también por el alto precio de los bienes que eran capaces de adquirir, es decir, en términos de trueque mercantil.

Imbuido, pues, de una espiritualidad como ésta, en la que se reproducían rasgos mercantiles y estructuras jerárquicas, Lutero se entregó durante años a ejercicios ascéticos que deberían hacerlo valioso en méritos ante sus propios ojos y ante Dios. Pero no por ello lograba acercarse a Dios, quien seguía siéndole inaccesible. En medio de esta búsqueda, Lutero leyó la epístola a los Romanos y descubrió en ella el principio de la justificación por la fe - por la fe sola. como él agregó: es decir, que Dios no toma en consideración méritos, sino justifica al creyente en forma gratuita e inmerecida, por el solo acto de su bondad. Era el descubrimiento del Dios clemente (gnädig).

 ¿Tiene algo que decirnos esta experiencia de Lutero a los chilenos hoy? Es cierto que la sociedad de castas del medioevo no existe de la misma manera entre nosotros. Pero hay algunos rasgos que se le asemejan.

“A cada cual según su rendimiento”, se deduce de la teoría económica vigente. "A cada cual según sus méritos”, dice la jerarquía de rangos y de honores que está cercana a aquella teoría económica o se deriva de ella. En el Chile de hoy, cada vez más hay que "hacer méritos" para simplemente ganarse la vida. Para ser "valioso" no basta con ser un ser humano, sino que hay que haberse "hecho valer" y tener éxito, aunque sea desbancando a otros, a codazos y en la competencia de todos contra todos. Se construye aceleradamente una sociedad en que el mercado, supuestamente libre, va ocupando el centro de todas las preocupaciones, y donde las personas pasan a tener valor según los objetos a los que tengan acceso, produciéndose una distancia creciente entre los pocos que tienen mucho y los muchos que no tienen casi nada, como también la angustia de los que se hallan entre ambos grupos, sea por ansias de alcanzar al de “arriba”, sea por temor de caer hacia “abajo”.
Aún entre personas de fe, hay tendencias religiosas que vuelven a atribuir el éxito económico y la prosperidad a una "bendición* de Dios, la cual tendría que ver con los méritos propios; como al revés, la pobreza sería de alguna manera un castigo de Dios.

Frente a estos rasgos de nuestra cultura contemporánea, me parece que la comunidad cristiana luterana podría hacer un aporte, en la medida en que vuelva a ser testigo de una experiencia de Dios tan honda como la que cambió la vida de Lutero. La experiencia de que se trata es la de un Dios distinto del que sostiene el modelo económico-cultural vigente. Un Dios que no se fija en méritos ni deméritos, un Dios que en Jesús se identificó precisamente con los que no tenían méritos de ningún tipo, con los esclavos. Con su muerte, Jesús asumió el lugar de los sin mérito, para liberarnos a todos de la postura temerosa y rebajada del esclavo y entregarnos a todos un talante de hijos, todos iguales en dignidad.

Si realmente creemos que la fuente de todo valor humano no es el mérito sino el amor gratuito de Dios, entonces va a cambiar nuestra forma de usar de las cosas que el mercado vuelca cada día con la etiqueta de “nuevo” en los escaparates de las tiendas: porque no buscaremos valorarnos mediante su adquisición y propiedad, es decir, no nos importará adquirirlas o no adquirirlas, pues no será de ellas que dependa nuestra valoración. Va a cambiar también nuestra forma de mirar a las personas y de tratar con ellas, pues dejaremos de fijarnos en la apariencia, para vernos a todos recíprocamente en aquella esencial desnudez en la que el ser humano vale por lo que es a los ojos de Dios y no por el oropel con que se adorna. Entonces nuestro testimonio de personas y de iglesia va a servir de algo a nuestros contemporáneos en una sociedad como la nuestra, donde el mercado ha tomado el lugar de un Dios que establece jerarquías y fija los valores de las cosas y de las personas.

2. Religión e interés

Una de las desviaciones que Lutero combatió en la iglesia de su tiempo fue el poder de su riqueza. En su escrito dirigido a los "nobles de la nación alemana", dice que la iglesia debería desprenderse de su poder mundano, y que, si no lo hace libremente, se le debería obligar a ello.

Esta exigencia que Lutero hace a la iglesia se deriva fundamentalmente de su experiencia de Dios. Para él, la religión no puede tener otro centro que Dios mismo y su gloria, y no interés humano alguno, ni siquiera el de la propia salvación, mucho menos intereses materiales como el del enriquecimiento o la adquisición de poder. Lutero dice: "Quienes no buscan su propio placer sirven a Dios únicamente por causa de Dios y no por cosas temporales y aún si supieran que no hay cielo ni infierno ni recompensa, con todo seguirían sirviendo a Dios por su sola causa”[2]

 Hoy en Chile se está construyendo una sociedad interesada en sacar provecho material de todo, hasta de la religión. A veces de la religión misma se hace un negocio, y se espera de la religión que ella contribuya también a la prosperidad material de quienes la practican.

Uno de los intereses que tenemos en la religión es que ella pueda acercarnos al poder. Y se tiene el sentimiento de que todo poder está vinculado con el de Dios o emana del suyo. Por eso mismo, quizás, ninguna iglesia nunca, salvo en los primeros siglos del cristianismo, ha dejado de trabar lazos con el poder establecido. Es una de las tentaciones a las que están expuestas hoy en Chile todas las iglesias. "Lo propio de toda religión [es] ponerse en el lugar de Dios, identificar la causa de Dios con la suya, la ley de Dios con la suya, "sin saber lo que hace, "estimando dar culto a Dios", cuando lo que hace es confundir el honor de Dios con su propia voluntad de poder"[3].

Es un tema difícil. Porque una cierta ayuda de los poderes públicos parece venir tan bien a la predicación del evangelio...; abre las puertas de hospitales, cárceles y escuelas, facilita la propagación del evangelio por la prensa y la televisión... Tal vez por todas estas buenas razones las iglesias han frecuentado los corredores del Congreso Nacional con ocasión de la discusión de la ley de cultos. Son razones que se pueden discutir una por una. Pero habría que hacerlo, alguna vez, - y ésta podría ser una contribución de la iglesia luterana - desde la perspectiva de la cruz.

Pues, si uno saca las consecuencias de la teología de Lutero, - más allá de su práctica, que no siempre fue consecuente con su teología -, habrá de convencerse de que el Dios de Jesús no es el Dios del poder, sino al contrario, el Dios que se revela y al mismo tiempo se oculta en la cruz de Jesucristo. La "teología de la cruz", enunciada ya en sus tesis para la Disputa de Heidelberg (26 de abril de 1518), es central en Lutero, no en el sentido de que su espiritualidad se nutra del sufrimiento, ni en el de que se desinterese de otros aspectos de la historia humana de Jesús, sino en la intuición de que la cruz, como ocultamiento y revelación de Dios, está presente en toda la vida y obra de Jesús. En su comentario a la Epístola a los Gálatas escribe Lutero que la "verdadera religión cristiana... no comienza, como otras religiones, desde lo más alto, sino desde lo más bajo"[4].

 Que Dios se oculte en la cruz de Cristo, tiene que ver con la escandalosa realidad de la cruz misma, acto de injusticia, en que Dios está del lado de la víctima. No es éste el lugar donde al ser humano se le ocurra naturalmente ir a buscar a Dios. Al contrario, se lo busca más bien en manifestaciones de poder. Por ello, el anuncio de que a Dios se lo encuentra en la víctima de la cruz es piedra de tropiezo, no sólo para la razón, sino mucho más para la práctica de todas las iglesias.

Una iglesia luterana que quiera servir a Dios y aportar algo al testimonio cristiano en el Chile de hoy ha de ser una que decididamente deje de buscar el poder y que se resuelva a actuar de otra manera, aunque su eficacia sea aparentemente menor. Si verdaderamente creemos en la fuerza del Espíritu, energía del Dios que ha resucitado a Jesucristo de entre los muertos, entonces no necesitaremos imponer la religión apelando a los intereses materiales de aquellos a quienes predicamos el evangelio, ni buscaremos la ayuda del poder para sostener las estructuras financieras o administrativas de la iglesia. La eficacia de la iglesia cristiana no se mide ni por el número de sus miembros, ni por su presencia pública en los medios de comunicaciónn, ni por el número de representantes suyos entre los parlamentarios, concejales o fuerzas armadas. En realidad, es una eficacia que no se puede medir, como tampoco se mide el tamaño de la semilla de mostaza que no guarda proporción con el ramaje que de ella viene. El Reino de Dios viene por la fuerza del Espíritu. Y para dejar actuar esa fuerza, basta comprometerse, como Jesús, por la restauración de relaciones humanas dignas, justas y solidarias , y hacerlo en nombre del Dios de Jesús, a quien se lo encuentra precisamente al afanarse en esta labor.

3. Autoridad y libre examen.

En nuestra época, en que tanto se afirman las libertades - de mercado, prensa y opinión - estamos sin saber qué hacer con una libertad que, por otra parte, es más proclamada que real, como libertad de personas. Por la vaciedad de esa libertad verbalmente proclamada, se buscan autoridades y modelos que la colmen. Por eso aparecen también maestros y gurúes. Por ello se busca iluminación de fuerzas ocultas de la naturaleza o de energías astrales. Por ello también hay pastores que gritan fuerte en las radios y en los púlpitos y buscan afirmar su autoridad propia en una interpretación literal o fundamentalista de la Biblia.

Nuestra sociedad es, por una parte, una sociedad autoritaria - pues aceptó dejarse dirigir dictatorialmente durante 17 años , pero por otra, una que se ha quedado sin orientación por la falla de todas las "autoridades" que antes la dirigían. La tentación es grande, pues, de caer en un seguimiento ciego de nuevos líderes autocráticos, sean éstos políticos o religiosos.

En la época de Lutero, la autoridad externa de la iglesia, la del poder civil y la de los peritos en derecho, suplantaba la relación del ser humano con Dios. Para orientarse en la vida, junto con la suficiencia de la sola fe, la sola gracia y el solo Cristo, Lutero tiene dos afirmaciones complementarias: por una parte, la suficiencia radical de la Palabra de Dios:
·         "sólo la Escritura es la orientadora de la existencia y ella se interpreta a si misma;
·         por otra parte, el convencimiento de la propia conciencia.

 Al dejar afirmado el principio de la suficiencia de la Palabra de Dios, llamó la atención sobre el hecho de que el único principio de interpretación de la Biblia era el testimonio que ella daba, o no daba, de Jesucristo. Por ello, impulsó a estudiar libremente (libre examen) la Escritura, es decir, sin las anteojeras impuestas por la institución eclesiástica. Siguiendo este principio de interpretación, tuvo la libertad de no aceptar como Escritura libros o pasajes donde la claridad del "Dios revelado" en el Evangelio - es decir, la palabra de la gracia y de la salvación - no aparecía.

Con ello, Lutero se opuso a toda pretensión humana de ponerse por encima de la Palabra de Dios: no hay ningún magisterio humano que pueda arrogarse el privilegio de interpretar auténticamente esta Palabra. Tampoco la Biblia en cuanto letra muerta es capaz de interpretarse a sí misma.

Por ello, aunque Lutero nos devolvió la Biblia, sin embargo nos liberó de todo biblicismo o fundamentalismo, para exhortarnos a revivir una relación libre y responsable con la voz viva del evangelio. Él afirmó así con particular fuerza el principio del papel inalienable de la propia conciencia. Recordemos su testimonio en la Dieta de Worms, cuando después de una tregua de un día, respondió así a quienes le pedían retractarse:

"Si no me convenzo por testimonios de la Escritura y razones claras, entonces tampoco puedo creerle al Papa y a los concilios, pues es claro que a menudo se han equivocado y contradicho entre sí. Por ello, las citas de la Escritura que he aportado han ligado mi conciencia y me han hecho prisionero de la Palabra de Dios. Por ello no quiero ni puedo desdecirme, pues hacer algo contra la conciencia propia no es ni seguro ni saludable"[5].

Prolongando su legado en la misma línea, pero con el aporte de una reflexión y práctica contemporáneas, tendríamos que agregar el elemento coloquial o comunicacional a los dos recién señalados de Biblia y conciencia. Donde y cuando fallan las autoridades, la condición para que la referencia al dato bíblico sea un aporte a la formación de la conciencia es la comunicación viviente con otras conciencias en la comunidad de la iglesia, en cuanto reflexión sobre una práctica de vida - lo que quiere decir examen conjunto y discusión. Allí, en la comunicación mutua, en la crítica y el discernimiento llevados adelante democráticamente, en la decepción de todas las autoridades y en la sospecha de cualquier pastor o político que quiera hacer de gurú, jefe o guía espiritual, es donde se puede buscar y encontrar orientación y donde la Biblia puede decirle algo a quienes en ella buscan a Dios.

Aquí es donde el legado luterano de la interpretación bíblica puede ser un aporte a la vez liberador y orientador para la sociedad chilena actual.

4. En vez de angustia, libertad

Pese a sus pretendidas "libertades" - de intercambio, de comunicación, de competencia -, nuestra sociedad actual es generadora de angustia, tal vez, paradójicamente, por haber multiplicado las libertades sin darle espacio ni definición a la libertad. Por tratarse de libertades sin contenido, - libertad de cualquier traba en los ámbitos financiero, económico, laboral y comunicacional -, pero sin tarea ni horizonte social, se produce en muchos, sobre todo en los pobres y en los sectores medios, la terrible sensación de que los espacios de la libertad se reducen y se angostan: no todos pueden usarlos, ni todos saben para qué son libres.

Por otra parte, en virtud de la competencia total, la pretendida libertad en lo laboral y lo económico es falsa, porque está sometida a la obligación de estar "en todas las paradas”, para no perder oportunidades que otros están más que dispuestos a coger al vuelo, apenas uno se descuide. La pérdida de libertad que se produce por la adicción a la droga es significativa de esta angustia: el joven desempleado que es adicto no puede soportar una libertad vacía y sin contenido de futuro, o una libertad vencida por la competencia feroz.

Nuestra sociedad actual exacerba, pues, el miedo o la angustia que todo ser humano siente existencialmente, por experimentarse como un ser fundamentalmente casual o fortuito o prescindible y que no tiene en sí mismo una razón suficiente para afirmarse en la existencia. El mercado laboral busca precisamente seres prescindibles...

La respuesta luterana frente a este menoscabamiento de la libertad no es directa, pero es radical. Al apuntar a que el amor de Dios es la razón fundante y la justificación de la propia existencia, señala dos cosas:

·         Una, que, pese a todos las obligaciones y esclavitudes sociales y a todas las apariencias de ser prescindible, cada ser humano tiene en sí mismo una dignidad propia y una libertad inalienable. Una fe profunda y vivida es capaz, pues, de quitarle al ser humano el miedo y la angustia originales y con ello de devolverle la confianza y el coraje que necesita para levantar una protesta radical frente a cualquier estrechamiento de la libertad por parte de los poderes políticos o sociales[6];
·         La otra, es que la libertad es una tarea y tiene un sentido. La tesis de Lutero sobre la libertad del cristiano es paradójica. Así escribe en su célebre tratado sobre el tema: "Para que podamos saber a fondo lo que es un cristiano y cuál sea la libertad que Cristo te adquirió y dio, de la cual escribe mucho San Pablo, voy a poner aquí dos temas: Un cristiano es un señor libre por encima de todas las cosas y no está sujeto a nadie. Un cristiano es un siervo útil para todas las cosas y está sujeto a cualquiera”.

Al no estar centrado en sí mismo, el creyente no achacará a culpa propia el que su libertad se vea disminuida por obra de los poderes fácticos, ni tampoco luchará por su propia libertad individual. Su fe en Dios le abre a la conciencia de que no hay libertad del individuo sin solidaridad social. Por ello, frente a los poderes sociales y políticos, afirmará que los derechos de todos a la libertad están radicados en el ser social del ser humano, vienen de la voluntad misma de Dios y se orientan a continuar su obra creadora y salvadora.

De ahí que la afirmación de su libertad coincidirá con la realización de su tarea en el mundo por cimentar los derechos del amor de Dios que son los derechos del hombre a ser libre frente a todas las cosas y no sujeto a nadie, para vivir para el bien de todas las cosas, con lo que se sujeta a todas en virtud de la libertad del amor, la que tiene tarea y futuro.

5. Las tareas políticas

En relación con la defensa de la libertad y de sus derechos, quisiera destacar por último la visión que Lutero tiene de las así llamadas “tareas mundanas”. Es lo que se ha dado en llamar la doctrina luterana de los “dos reinos”. En realidad, Lutero no tiene una doctrina sistemática sobre el tema. Pero lo que él ha desarrollado en los escritos en que critica a la iglesia renacentista, al
monaquismo y a los movimientos políticos exaltados de su tiempo, permite, según Ulrich Duchrow[7] , el siguiente esquema

Lutero no separa lo espiritual de lo mundano, sino que, retomando la tradición apocalíptica, contrapone el reinado de Dios con el poder o reino del Maligno. La lucha de Dios contra este enemigo suyo se desarrolla en dos dominios o “regimientos”: el del mundo y el del espíritu, tan íntimamente unidos como el cuerpo y el alma.

El dominio del espíritu es obra exclusiva del Espíritu mismo de Dios que constituye a iglesia verdadera, da a cada individuo la justificación y prepara la vida eterna. Este dominio espiritual no se confunde con institución eclesiástica alguna, pues la iglesia verdadera es oculta y espiritual.

Para la vida en el mundo y la lucha contra el mal en este dominio, Dios ha dotado al hombre de razón, la cual es participación en la bondad y verdad de Dios mismo. En lo individual, el oficio mundano del cristiano es el lugar de su vocación divina, (Beruf es Berufung), y este oficio no es inferior al de la vida monástica. En el nivel social. Dios se sirve de instituciones como la iglesia (con el don de su Palabra, pero no con el ejercicio de poder ni el goce de privilegios), la Política (con el don de la razón y el uso "extraño" de la "espada") y la Economía (en que nuevamente se encuentra al don de la razón).

La distinción introducida entre los dos "regimientos" o dominios no es, pues, de oposición - como la que existe entre los dos "reinos" - sino de complementariedad, sin confusión, entre la acción directa de Dios y la obra humana, individual o social. Con esta distinción, queda excluida toda identificación de alguna "obra" humana (como el monaquismo o una intervención política de la iglesia) con la acción de Dios. La obra humana se realiza gracias al uso de la razón y tiene como objetivo último combatir las consecuencias individuales, políticas y sociales del pecado. Pero, aunque dirigida al Reino de Dios, nunca obra alguna humana podrá tomar el nombre de Dios para justificarse o reivindicarse. Por eso Lutero, que inspiró inicialmente el movimiento de los campesinos de Tomás Müntzer, se distanció luego de la cruzada bélica de este pastor iluminado[8].

En un país como el nuestro, en que por una parte cunde la desilusión con respecto a la política, y por otra parte hay tanto que hacer para que los derechos humanos entren en vigencia, y para pasar de la llamada "democracia tutelada" a un cierto tipo de verdadera democracia participativa, una iglesia cristiana, como la luterana, tiene una función importante al alentar y apoyar en sus miembros una participación plena, según la vocación de cada cual, en la construcción de la sociedad civil. Esa tarea mundana es vocación divina, sin separación, pero también sin confusión.

A manera de conclusión.

¿Se justifica una iglesia luterana en Chile? Si cada uno de nosotros puede dar sus propias razones por la que, siendo cristiano, es luterano, entonces se justifica una iglesia luterana en Chile, por lo menos para cada uno de nosotros. Si además podemos reconocer que entre los temas recién expuestos hay algunos que son útiles para los chilenos, cristianos o no cristianos, entonces hemos hallado en conjunto una respuesta positiva a la pregunta sobre la justificación social de una iglesia luterana para la sociedad chilena. Pero la justificación teórica y doctrinal es una. La práctica es otra. Esa depende de nuestro “coraje de futuro".




[1] Charla de Manuel Ossa en la Convención de la IELCH , Buen Samaritano, Noviembre 1997
[2] In De servo arbitrio, G.W. XXII, 133s, cit. por Philip S. Watson, Let God be God, Fortress Press. Philadelphia, 1947
[3] J. Moingt, El hombre que venia de Dios, vol. II, p. 188. Esta afirmación general se vincula con el pecado que la religión cometió contra Jesús. El contexto inmediatamente anterior del párrafo citado de Moingt es el siguiente: *EI pecado es todo secuestro de la divinidad de Dios, toda usurpación de su soberanía, todo intento de poner la mano sobre él y utilizarlo, de encerrarlo en un lugar e impedirle ser lo que es: el Todo-Otro. Tal fue el pecado, paradigma de todo pecado, perpetrado contra Jesús por unos hombres de religión, que "no saben lo que hacen" precisamente porque han sido engañados por ella".
[4] cit. según o.c. de Watson, cap. IV, nota 7
[5] Cit. según Friedrich Wilhelm Katzenbach, Christentum in der Gesellschaft, Hamburg, 1976, tomo II, p. 5º. La traducción es mía
[6] Hegel ha escrito: “Recién con Lutero comenzó la libertad del espíritu en su meollo”, cit. Gottfried Maron, “Von der Freiheit eines Christenmenschen – Die bleibende Bedeutung Martin Luthers” en Wort und Sakrament, Anstöße und Anregungen zum Luther-Jahr, en Jahrbuch des Ev. Bundes XXVI, Göttingen, Vanderhoeck & Ruprecht, 1983.
[7] Ulrich Duchrow en Zwei Reiche und Regimente, Hrsg. von Ulrich Duchrow, Gutersloh 1977, p. 11- 17.
[8] Cf. o.c. Zwei Reiche... • p. 22. Es de notar que desde el s. 19 se ha deformado el pensamiento de Lutero trasladando su dualismo de los reinos a su distinción de los dos regimientos, el espiritual y el mundano, como si Lutero hubiera escindido el uno del otro. De ahí se ha desarrollado una interpretación de la enseñanza de Lutero, según la cual hay separación entre los dominios de lo personal, lo interior, la conciencia, la piedad, que sería el dominio o regimiento del espíritu -, por una parte, y lo objetivo, lo natural, el deber, el derecho, - regimiento del mundo -, por otra parte, y se ha confinado el cristianismo al primero de los dos dominios. De esta manera, el derecho, la economía, la política serían asuntos "mundanos'', más aún "paganos'' (R. Sohm) que tienen su propia autonomía (Eigengesetzlichkeit, M. Weber) y donde el Sermón de la Montaña no tiene nada que decir. Las consecuencias de esta interpretación de la enseñanza de Lutero han sido graves en todos los lugares y momentos donde las iglesias luteranas han dejado sin crítica que poderes estatales y la razón de estado, supuestamente "autónomos", pisoteen derechos humanos fundamentales, como en la Alemania de Hitler en los años 30 y en el Africa del apartheid... Es cierto que él mismo parece haber dado pie a esta interpretación equívoca, al defender, por una parte, la libertad de conciencia y de religión contra los príncipes con el argumento de que estas libertades pertenecían al "regimiento" del espíritu, el cual no sería de la competencia del príncipe: y al dar instrucciones, por otra parte, respecto al apoyo de los príncipes al orden, visitación y administración de las iglesias. Este hecho muestra, o bien una cierta inconsecuencia de su práctica con su doctrina o una doctrina no suficientemente elaborada en este punto. Cf. o.c. F.W. Katzenbach, Christentum in der Gesellschoft, t. II, cap. VIII